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jueves, 27 de marzo de 2014

Hace dos años


Hace dos años que miles de personas se manifestaron públicamente contra las prospecciones petrolíferas en Canarias. Las manifestaciones fueron multitudinarias en Lanzarote y Fuerteventura pero en otras islas se oyeron también miles de voces contra el próposito de la multinacional Repsol y el Gobierno de España de imponer su negocio en contra de la voluntad popular. Han pasado dos años y, por diversas circunstancias, Repsol no ha puesto su pica en nuestras aguas. La efeméride permite determinar algunas reflexiones; estas son algunas.

La potencia ciudadana

Aquellas manifestaciones fueron fruto, sobre todo, de la capacidad organizativa de la ciudadanía. Un grupo importante de personas dedicó su tiempo y su energía a explicar la amenaza que se avecinaba, a reunir y trasladar información, a realizar acciones preparatorias y, en definitiva, a lograr que se extendiera la necesidad de que se les tomara en cuenta. No hicieron falta muchos argumentos: una parte importante de la sociedad comprendió que la amenaza no era ficticia y, que de llevarse a cabo, las repercusiones que tendría sobre la economía, el medio ambiente y el tejido social de estas islas podían ser irreparables.

Estas manifestaciones tenían antecedentes recientes. Las mayores manifestaciones populares de la última década en Canarias tuvieron como objetivos la paralización de proyectos desarrollistas e innecesarios que solo pueden ser justificados por los intereses de grupos empresariales y políticos, valga la redundancia. En Tenerife hasta cinco impresionantes manifestaciones se materializaron en contra del tendido eléctrico que afectaría a los montes del sur y contra la construcción del puerto de Granadilla. En ambos casos fue también la ciudadanía la que se implicó y organizó participando de experiencias autogestionadas y ofreciendo resistencia ante los poderes políticos y económicos. Las motivaciones ecologistas, en sentido amplio, han logrado generar más contestación pública y más fórmulas de activismo político que la situaciones derivadas de indicadores sociales que, en buena lógica, deberían haber movilizado un día sí y otro también a tantas y tantas personas cuyas vidas se ven afectadas por las decisiones que han tomado los poderes. Los índices de desempleo, de pobreza, de precariedad, de exclusión; el deterioro de los servicios sociales, de la sanidad, de la educación; la corrupción generalizada de la clase política, las leyes injustas o el robo financiero no han motivado, con el mismo énfasis, la protesta ciudadana en nuestro país. Las razones de esta descompensación son muchas pero lograr identificarlas con nitidez es extremadamente complejo. Queda pendiente para otras reflexiones.

Los medios y los fines

Un hecho significativo diferencia las grandes manifestaciones de Tenerife a las que tuvieron lugar hace dos años contra las prospecciones petrolíferas, En Tenerife la gente se tuvo que enfrentar contra todos los grandes partidos políticos y contra todos los medios de información. El PSOE, el PP y CC formaron un frente común en defensa de sus intereses económicos. La prensa, radios y televisiones hicieron campaña desmovilizadora y solo informaron cuando los acontecimientos los superaban, ofreciendo pequeñas columnas de opinión para dar una ridícula apariencia de neutralidad. La Televisión Canaria se puso en la labor de desinformación siguiendo las directrices políticas: no solo no informaba sino que participó activamente en la defensa del proyecto de Granadilla volcando anuncios con dinero público o cifrando en dos mil personas la asistencia a una manifestación que la policía local había cifrado en más de setenta mil.

En el asunto de las prospecciones petrolíferas CC y el PSOE, arrastrados por las encuestas sociológicas y animados por el espíritu electoralista, desplegaron todo su aparato propagandístico para coincidir, al menos en el plano teórico, con la voluntad popular contestataria por primera vez en la historia reciente de este archipiélago. Un mes antes de las manifestaciones Repsol también había desembarcado con sus asesores de marketing, se reunieron con los directores de los medios canarios, despacho por despacho, y lograron, vaya usted a saber cómo, que algunas radios y periódicos empezaran a publicar reportajes y titulares que convencieran de las bondades económicas que iban a generar las extracciones petrolíferas. Se publicaron sin ningún pudor ni rectificación los datos que ofrecía Repsol y el periodista de La Provincia Julio Gutiérrez, en un impresionante ejemplo de periodismo de investigación, logró encontrar un canario que trabajaba en una plataforma de Repsol en Tarragona para hablarnos de la pulcritud de su trabajo y de las excelentes medidas de seguridad de la compañía.

Con las prospecciones petrolíferas el despliegue de la televisión y radio autonómicas fue, y está siendo, inversamente proporcional al silencio que dispensan a cualquier posibilidad de crítica en cualquier otro asunto que afecte a su dueño de facto, el Gobierno de Canarias. Las prospecciones petrolíferas se han convertido en la noticia que más cobertura ha recibido de la televisión pública y su tratamiento informativo, tan sesgado como propagandístico, ha convertido en figuras mediáticas ecologistas a Paulino Rivero, Mario Cabrera o Pedro San Ginés. Una trasmutación fruto de la sociedad del espectáculo: los que ahora, de súbito, defienden la biodiversidad marina no tuvieron escrúpulos en descatalogar el sebadal para permitir las obras de Granadilla.

En el sumidero de las contradicciones

Los movimientos ciudadanos que impulsaron aquellas manifestaciones asumieron desde el principio que el No a las prospecciones carecía de sentido ideológico si no se aceptaba la necesidad urgente de impulsar un nuevo modelo energético para Canarias. De ahí que las pancartas y eslóganes de aquellas manifestaciones expresaran esa coherente reivindicación. Y tal modelo solo puede estar basado en las energías limpias y renovables, en su titularidad pública y en el control ciudadano. Y ahí es cuando toda la fuerza ecológica de la clase política canaria queda con el culo al aire.

El ejemplo de Fuerteventura es diáfano: en estos dos años no se ha instalado ni un nuevo autogenerador eólico; los proyectos para huertos solares y pequeñas instalaciones de energías limpias están paralizadas; el Gobierno de Canarias ha aprobado un nuevo tendido eléctrico de alta tensión en la isla para conectar las centrales térmicas convencionales; el Valle de Agando queda recalificado como suelo industrial estratégico para permitir la instalación de infraestructuras y empresas del sector energético tradicional pero, eso sí, tendremos un Parque Tecnológico con edificios bioclimáticos que albergarán las nuevas oficinas de las empresas constructoras majoreras.

La realidad es difícil disfrazarla. Hace apenas unos meses el Gobierno de Canarias aprobó las Directrices de Ordenación Sectorial de Energía (DOSE) que sustituyen al Plan Energético de Canarias (PECAN), ese que en su última actualización aseguraba que en el año 2015 Canarias alcanzaría un 30% de producción energética basada en las renovables (en la actualidad solo se ha llegado al 6%). Las directrices consagran que el negocio energético quede en exclusivas manos privadas, deja sin competencias a las administraciones locales para la planificación del sector y, sobre todo, admite al gas como animal de compañía energético, limpio y renovable. El futuro energético de Canarias pasará, gracias al PSOE y CC, por un combustible fósil, escaso como el petróleo, contaminante y altamente peligroso. No se trata de una contradicción, se trata de una decisión política impulsada desde hace años que ahora toma cuerpo, casi secretamente, sin debate ni propaganda.

¿Un modelo?

Dentro de los argumentos que se exponen para oponerse a las prospecciones petrolíferas están los que acentúan las graves consecuencias que un posible derrame pudiese tener en el sector turístico sobre el que bascula la economía de Canarias ,especialmente en Fuerteventura y Lanzarote. Incluso se opina que, sin ocasionarse un accidente, la industria petrolífera ya incidirá negativamente sobre el sector. La primera hipótesis es evidente: la economía de las islas sufriría una crisis traumática si un vertido similar al del Golfo de México llegara a producirse en nuestras costas. La segunda situación hipotética es más cuestionable pero concedamos que el principio de precaución aconseja no someter a tensiones un sector económico que se muestra, a menudo, impredecible.

Es lógico que la clase política y los empresarios del sector hayan incorporado a la oposición a las prospecciones un discurso que defiende sus intereses. Pero resulta paradójico que desde posiciones ecologistas y de izquierda se haga una defensa acrítica de un sector económico -el turismo- que está controlado por empresas extranjeras y cuya expresión autóctona es la de un empresariado que pertenece a ese mínimo porcentaje de personas que acapara el sesenta por ciento de la riqueza del país, que no duda en aumentar las tasas de explotación de sus trabajadores, que no han tenido el menor miramiento en arrasar nuestro medio ambiente, en saltarse todas las normas y leyes y en evadir sus impuestos con fórmulas legales o ilegales. Que un empresario del sector manifieste que nuestro petróleo es el turismo tiene toda la lógica: es su negocio. Pero que analistas, profesores y portavoces ecologistas defiendan el turismo porque es el modelo de desarrollo que hemos elegido no hay por dónde cogerlo. En esta tierra nunca hemos tenido la oportunidad de elegir nada. Siempre nos han impuesto sus planes sin tener en cuenta nuestra opinión y sin pensar en el bien común. La actual crisis del sistema es el mejor (y el peor) de los ejemplos de cómo funciona el sector: con las mejores cifras de turistas y de ocupación de la historia, el desempleo no baja pero sí sube la precariedad y la explotación de los trabajadores y trabajadoras hasta límites desconocidos en cuarenta años de desarrollismo turístico.

A veces nos transformamos

Los procesos de contestación ciudadana son complejos por su propia composición heterogénea. En la multitud se reúnen aspiraciones tan diversas como lo son sus integrantes. Esa es su inconsistencia pero también su principal virtud. En el camino aparecen los conflictos, los oportunismos, las tensiones. Pero Canarias ha conseguido ofrecer, a través de su voz colectiva, un ejemplo del que tal vez no seamos plenamente conscientes: el primer pueblo que decide que no quiere extraer su petróleo; el primer pueblo que se manifestó por un futuro limpio y renovable, que es lo mismo que reivindicar que queremos futuro.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Una isla en guerra


(Imagen extraída de www.laprovincia.es)
En los últimos años tres infraestructuras militares de la isla de Fuerteventura han sido declaradas de interés para la Defensa Nacional. Se denominan zonas de interés para la Defensa Nacional las extensiones de terreno, mar o espacio aéreo que así se declaren en atención a que constituyan o puedan constituir una base permanente o un apoyo eficaz de las acciones ofensivas o defensivas necesarias para tal fin[1]. En total cerca de 50 kilómetros cuadrados, el 3% de la isla, tienen la máxima protección que les otorgan las leyes españolas para el entrenamiento, el espionaje y como centro de operaciones para el desplazamiento de tropas a otros países. Una base militar con carácter ofensivo no declarada oficialmente.

En el año 2009 la montaña de La Muda (municipio de Puerto del Rosario) fue declarada de interés para la Defensa Nacional[2]. En junio de 2012 se amplía la zona declarada para permitir la instalación de nuevas infraestructuras vinculadas al Sistema Conjunto de EW «Santiago»[3]. Este “Sistema” es un programa secreto que complementa la red de espionaje militar destinado a la denominada Guerra Electrónica[4]. El programa se articula a través de varios proyectos de espionaje. En el caso de La Muda sus instalaciones -blindadas- estás destinadas al proyecto SCATER II, siglas de Sistema de Captación de señales Terrestres. Salvo que Defensa considere a los habitantes de esta isla como enemigos potenciales para su seguridad, las antenas van dirigidas a captar señales terrestres de los países cercanos del norte del África continental, en especial en los países ribereños y la zona del Sahel[5].

En marzo de 2012 se declaró de interés para la Defensa Nacional el campo de tiro de Pájara, municipio del sur de la isla[6]. Este campo de tiro se creó en 1976, para que los legionarios, recién desembarcados de la colonia española en el Sahara, pudieran seguir entrenando con armas y fuego real. El paso del Tercio Juan de Austria por Fuerteventura (2.500 legionarios a una ciudad de tan solo 12.000 habitantes) se saldó con innumerables enfrentamientos con la población civil, atemorizando a sus pacíficos habitantes y dejando un reguero de tropelías que van desde el asesinato de civiles hasta el secuestro de barcos y aviones. Los 42 millones de metros cuadrados expropiados pertenecían a 35 vecinos particulares aunque la gran mayoría del espacio era terreno mancomunado, propiedad municipal. Desde entonces los vecinos y vecinas de Pájara han tenido que soportar no solo el robo por parte del Estado de unos terrenos heredados y custodiados desde hacía más de cinco siglos, sino también las continuas molestias de convoyes, helicópteros, bombazos y el destrozo continuo de ese espacio natural y etnográfico. Quizás por eso, en su estrategia de intentar vender las excelencias de la presencia militar en la isla, se ha llegado al más ridículo de los oxímoron: en el primer acto de celebración del 425 aniversario de la Capitanía General de Canarias se presentó el libro Amanay: naturaleza y conservación para demostrar, en palabras del Jefe del Mando en Canarias, que en ese campo de tiro se hace “adiestramiento sostenible”[7].

Con su declaración de interés para la Defensa Nacional, el campo de tiro ha aumentado de hecho su perímetro de seguridad, apropiándose así de más terreno particular y comunal. No está de más recordar que el campo de tiro ha sido utilizado innumerables veces para el entrenamiento de las tropas que defienden la seguridad española en lugares tan cercanos y amenazantes como Afganistán,  como la llevada a cabo en marzo de 2013 con presencia incluida del ministro de Defensa, Pedro Morenés.

Apenas un año más tarde, en abril de 2013, el acuartelamiento Teniente Coronel Valenzuela, en el municipio de Puerto del Rosario, también se declara como de interés para la Defensa Nacional, ampliándose su perímetro de seguridad[8]. Esta instalación, utilizada como centro de instrucción de reclutas para la Legión hasta 1996, está situada estratégicamente al lado del aeropuerto de Fuerteventura y posee el triste honor de haberse transformado en campo de reclusión para los inmigrantes que en la década pasada arribaban en pateras a las costas de la isla.

El seis de enero del presente año el teniente general Juan Martín Villalón, jefe del Mando Militar de Canarias, manifestó que de acuerdo con el concepto de «frontera avanzada» en el continente africano, el Mando de Canarias debe mantener un papel predominante como vanguardia ante posibles intervenciones en ambiente desértico». El alto militar se entretuvo en detalles: la principal unidad de despliegue con la que cuenta el Archipiélago, la Brigada Ligera Canarias XVI, una de las cinco brigadas ligeras con las que cuenta el Ejército español, está en condiciones de desplegarse por sorpresa, en cortísimo espacio de tiempo, a través de unidades helitransportadas donde fuera necesario. También reveló que esta Brigada recibirá en breve un número significativo de blindados medios sobre ruedas, vehículos protegidos y de alta movilidad táctica, así como morteros y cañones que aumentaran «considerablemente su potencia de combate y exigirán un esfuerzo adicional en el adiestramiento». Por último, también informó de que esta Brigada ha ejecutado ejercicios militares simultáneamente en Fuerteventura y Mauritania, en cumplimiento de un acuerdo de colaboración con el Ejército de Mauritania, y que ha «contribuido con un batallón a la Fuerza Conjunta de Reacción Rápida y con otro a la Fuerza de respuesta de la OTAN»[9]. Apenas unos días después, el 30 de enero, desembarcaban en Fuerteventura 16 vehículos blindados que habían sido retirados de la ocupación española en Afganistán además de una cantidad de munición sin especificar ni cuantificar.

A todo este escenario prebélico se une la peligrosa circunstancia del proyecto de Repsol y del Gobierno de España de realizar prospecciones petrolíferas en las aguas colindantes a Lanzarote y Fuerteventura. El asunto, si hemos de creer al entonces jefe del Mando Militar de Canarias, teniente general César Muro Benayas, no es baladí. Según este militar “el tema del petróleo, que va a saltar, va a ser un foco de inestabilidad y aumentará la tensión”. Añadiendo una sui géneris  clase magistral de geopolítica militar: "Esto no es León o Segovia. Hay que ser conscientes de que vivimos en las Islas a cien kilómetros del continente africano, y por aquí pasan todos los barcos; y cerca está Al Qaeda del Magreb islámico, el grupo más violento de los terroristas. Los europeos saben qué significa ser agredidos por un vecino"[10].

Así pues, Fuerteventura, la más cercana de las Islas Canarias al continente africano, cuenta con un sistema de espionaje dirigido hacia él; con un campo de adiestramiento geográficamente similar al que se encontrarán en la más que probable guerra en esa zona; con una Brigada, convertida en unidad especial para los ambientes desérticos, que regularmente se entrena en ella; con acopio de armas, municiones y vehículos preparados para una intervención rápida y un acuartelamiento colindante al aeropuerto que ha extremado recientemente sus medidas y zona de seguridad. Estos datos quedan, además, refrendados por las manifestaciones de los militares de mayor graduación en Canarias. Lejos de alimentar teorías conspirativas la realidad contrapone su lamentable versión: la de una isla que contra su voluntad prepara la guerra que luego veremos por televisión camuflada, como siempre, de intervención humanitaria y democrática.








[1]     Artículo 2 del Real Decreto 689/1978, de 10 de febrero, por el que se aprueba el Reglamento de zonas e instalaciones de interés para la Defensa Nacional, que desarrolla la Ley 8/1975, de 12 de marzo, de zonas e instalaciones de interés para la Defensa Nacional.
[2]     Orden DEF/1411/2009
[3]     Orden DEF/1413/2012
[4]               Sofisticados equipos radiogoniométricos de interferometría correlativa, radiogoniómetros de banda ancha, receptores de comunicaciones de exploración rápida, receptores digitales de exploración de señales radar, sensores optrónicos, sistemas de clasificación de señales, sistemas de análisis y fusión de datos, sistemas de proceso y sistemas de comunicaciones específicos.
[5]     Información publicada en el periódico El País (29-10-2013).
[6]     Real Decreto 600/2012
[7]     Canarias 7,  11-1-2014
[8]     Orden DEF/609/2013
[9]     Extracto de la pregunta parlamentaria presentada por el diputado de Nueva Canarias Pedro Quevedo Iturbe. Boletín Oficial de las Cortes Generales de 27 de enero de 2014.
[10]   La Provincia, 24 de enero de 2014.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

El día que cierren la Televisión Canaria

Cierran el Canal Nou, la televisión pública valenciana, y a sus trabajadores, que durante años han formado parte de su entramado manipulador, les entra una crisis de conciencia. Ahora que pierden sus puestos de trabajo denuncian lo que otras personas, colectivos y partidos venían denunciando desde hace tiempo. Un tiempo en el que permanecieron callados como erizos, dejando su dignidad de lado y su profesionalidad (y su profesión) a la altura de los ñoños y más abajo. Sí, es cierto, han pedido perdón públicamente, pero ese gesto solo ha sido motivado por el cierre de la empresa a la que le dedicaron lealtad por encima de los principios elementales del periodismo. Fueron lacayos y, sirva la comparación jurídica, conformaron la cooperación necesaria para que la manipulación pudiera producirse. No se pedían héroes ni modernos quijotes, simplemente que no traicionaran a su profesión: algo tan sencillo -y tan complejo- como no mentir, no ocultar la verdad, no censurar. Informar. Pero se dedicaron a desvestir la realidad y a ser la voz de su amo sin sentir la vergüenza de hacer justo lo contrario de lo que debieran. Y a los que sentían vergüenza transitoria el apuro se les curaba a base de nominazos.

Es posible que el Canal Nou llegara a niveles insufribles de manipulación mediática. Hasta en la deshonra hay jerarquías. Pero la Televisión Canaria podría echarle un pulso a su colega valenciana sin problema ninguno. Su director, Willy García, ha convertido un servicio público en un producto basura: la visión de algunos programas provocan náuseas y, en algunos casos, ganas de pedir asilo político en las Islas Salvajes. Si lo que se retrata en programas como La Gala o Viva la fiesta es parte de la idiosincrasia de este pueblo, larga y oscura es la travesía que nos queda por recorrer. Pero estamos convencidos de que, al igual que no nos sentimos representados por la mediocre clase política canaria, su televisión zafia, hortera y rastrera tampoco representa la realidad canaria por mucho fútbol, romería y baifo aromatizado con gofio de cinco cereales que nos metan por los ojos. Si este instrumento es, como sostienen, el eje vertebrador de este archipiélago estamos más empenados que una rueda de bicicleta sin radios.

Con todo, lo peor no es lo que sale, sino lo que ocultan. La joya de la corona, la esencia de la canariedad ultraperiférica, la emiten sus informativos. Paulino Rivero aparece y reaparece, entre noticias absurdas de sucesos, en los actos más inverosímiles e insustanciales. Ese hombre, si creemos las informaciones, no tiene vida. O tiene varias. O tiene dobles que lo sustituyen en las escenas peligrosas, bien arando con un burro majorero, bien peregrinando a todas las Vírgenes insulares, bien corriendo tantas medias maratones. Sí, de acuerdo, es el presidente del Gobierno, pero no deja de ser una de los dos millones de personas que habitan en esta tierra única. ¿Dónde están las casi cuatrocientas mil personas paradas?, ¿dónde las noticias sobre los recortes de los servicios sociales de Canarias?, ¿dónde la oposición al Puerto de Granadilla, a las regasificadoras, al agujero de Tindaya?, ¿dónde se ocultan las personas que el Gobierno de Canarias ha dejado sin atención sanitaria?, ¿dónde están las decenas de casos de corrupción de los partidos gobernantes de Canarias?, ¿dónde está Zerolo?, ¿dónde la imputación de Claudina Morales, Domingo González y toda la corporación de La Oliva?, ¿cómo sobreviven las cientos de familias sin ingresos ni ayudas institucionales?, ¿qué ha pasado con los miles de jóvenes que han sido expulsados del sistema educativo canario por falta de recursos, de becas, de oferta educativa?, ¿qué sucede con la represión policial en los barrios marginados?, ¿dónde están las voces críticas, los profesionales independientes, las minorías políticas, las alternativas sociales?

Pues eso. El día que amenacen con su cierre y con despedidos, los trabajadores de la Televisión Canaria lo mismo se recuperan de la amnesia informativa que ellos mismos provocan con su profesional silencio. Y lo mismo se sienten huérfanos de solidaridad, como huérfano se siente este pueblo de una televisión que no manipule ni que oculte la información a la que tenemos derecho.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

El meridiano que pasa por Canarias

Dejando de lado su exquisito dominio del inglés este hombre nos va a volver locos. Habla siempre con tanta seriedad que pretende sentar cátedra. Parece que su lengua la mueven los dioses que, de paso, lo agraciaron con un saber enciclopédico. Desde que lo nombraron ministro está desparramado como un vertido de petróleo en un océano. El vídeo es una clase magistral de geografía absurda, de geopolítica del disparate; disparate, del que por cierto, culpa a alguien en su conferencia. Según el ministro de Repsol, el meridiano de Greenwich pasa por Canarias de toda la vida. Bueno, en realidad desde 1844 cuando, según la cronología soriana, todos los países del mundo (sic) se reunieron en Washington y decidieron establecer esa línea como el meridiano cero. Todos los países del mundo fueron veinticinco y la conferencia de Washington tuvo lugar cuarenta años más tarde, en 1884. Solo por esos fallos un alumno difícilmente aprobaría Geografía en el bachillerato, pero en España llega a ministro y se queda cobrando un sueldo de por vida.

Este hombre, a pesar de su pronunciación y de su rostro mal encarado, parece que es canario. Una cruz que sobrellevamos como podemos y es que, como dice un amigo, tiene que haber de todo. Este hombre debe de tener docenas de asesores que cuidan de él, le preparan sus discursos, le trazan la raya del pelo como un meridiano y le eligen las camisas. Este hombre es el que más mea en asuntos industriales y turísticos y dicta las órdenes que afectan a casi el cincuenta por ciento del Producto Interior Bruto de un Estado que está en el G20. Este hombre no duda, sino sostiene que el meridiano de Greenwich pasa por Canarias y además nos advierte que por mucho que nos empeñemos en que no pase por Canarias, el meridiano seguirá pasando. Es lo que tienen los meridianos, que son morrúos y no atienden a razones.

El meridiano de Greenwinch sale del Polo Norte y tira para abajo; pasa, a no ser que Soria lo discuta, por Greenwich; atraviesa sigiloso la Península Ibérica por la provincia de Huesca y otros lugares y sigue su feliz camino por África continental; se da un chapuzón en el Atlántico meridional y va a tener al Polo Sur. A no ser que Canarias esté en el Monte Perdido o en Togo y no nos hayamos enterado, el meridiano cero no nos roza desde que unos desalmados nos los robaron del Faro de la Orchilla. También puede ser que a Soria, que ya tiene unos añitos, se le quedara impreso en su memoria aquel cuadrito que nos aupaba no sé cuántas latitudes y nos situaba al lado de las Baleares en el mapa del tiempo. Lo mismo ese hombre cree que estamos allá arriba. Pero no puede ser porque si no se opondría a las prospecciones petrolíferas como se opone el PP de Baleares y de Valencia.

El caso es que, si visualizan el vídeo, observarán cómo Soria imparte dogma sobre algo tan elemental y se permite insultar a la inteligencia en general y a la cordura en particular de manera meridiana. No es un desliz, es una sobredosis de arrogancia. Pero lo que más asusta es que si miente públicamente y con tanta soberbia con algo tan demostrable ¿cómo creer a un ministro que nos jura con igual vehemencia que Repsol nos hará eternamente felices?

lunes, 5 de agosto de 2013

La Estrategia

(Viñeta de J. Morgan)
La política no es una profesión, es una vocación. Parece que se nace con eso, adherido a algún cromosoma, o a algún gen, o al espíritu, o a algo. O a lo mejor es al revés y es la vocación la que llama al político una triste tarde de invierno apartándolo de otros caminos que no eran vocaciones, sino profesiones. Por culpa de ella se han perdido para el mercado laboral grandes abogados, grandes médicos, grandes registradores pero, sobre todo, se han perdido grandes parados. Gente abocada a tener un empleo precario o a no tener oficio a la que, de repente, la maldita vocación política le asalta al cuello y ya no se libra de ella hasta la muerte. Esa vocación, parece demostrado, luego genera una reacción química que afecta a las neuronas y se termina diciendo machangadas, con todo respeto. De eso se da cuenta uno después de algún tiempo. Porque si se dicen con traje y gesto serio, mirando a las cámaras, las machangadas se convierten en sentencias o en aforismos o en frases cliché que se aprenden en la escuelas de corrección política, a donde acuden los políticos cuando la vocación vacila. Allí aprenden a expresarse combinando circunloquios y perífrasis rumbo a la nada. Y cobran por eso y por otras nadas.

La nada más absoluta es no aparecer ni cuando se llaman a ellos mismos. Se convocan y no van, muchas veces por cuestiones de agenda. Su frenética actividad nadista a veces los confunde y convocan un pleno cuando ya habían concertado la asistencia a la romería o a la comunión del ahijado. Hay veces que hasta el iPad que les compramos no les recuerda sus citas a tiempo; citas a las que, por otro lado, no están obligados a acudir porque las reuniones también son vocacionales. Y otras veces se alinean los planetas y se produce el encanto: demagogia e incomparecencia más o menos a partes iguales.

Preocupado por el avance de la pobreza, que entre tanto ajetreo lo ha cogido de improvisto, el Parlamento canario se convocó a sí mismo para aprobar un plan al que llamó Estrategia Canaria frente a la Pobreza, la Exclusión Social y a favor del Desarrollo Humano. Así, todo seguido, conteniendo el aliento y sin desparramarse por el camino. La Estrategia es para leerla, en especial en lo concerniente al Desarrollo Humano. Fundamentalmente se trata de dar dinero a los empresarios para crear empresas y cargos y cursos y comisiones de seguimiento y convenios con las cámaras de comercios y comercios con las cámaras de convenios. Esto es el desarrollo humano según el Parlamento y a este tipo de economía que nos desarrolla humanamente la denomina economía azul (sic) y se queda tan pancho. Todo se basa, si confiamos en la estrategia, en que hay que tener en cuenta que las personas en esa situación viven en un determinado espacio o territorio (barrio, comarca, pueblo, distrito, bloque de edificios, ciudad, isla, municipio…) y en cada espacio podemos tener lo que necesitamos si valorizamos lo que tenemos.

Cójase esta última frase, contenida en el documento estratégico, y dele la vuelta, pásela a pasiva, vírela boca abajo, sacúdala, hágale una liposucción sintáctica y, por favor, nos la explican. Los que carecemos de vocación estamos en otro nivel y no terminamos de comprender. O eso o que se están descojonando de los pobres advirtiéndoles de que en sus barrios tienen lo que necesitan pero no valoran lo que tienen. Pobres tontos. Pero esto sería una provocación y no una vocación, que tienen la misma raíz pero caminos políticamente divergentes. Y esta gente -los diputados canarios que no los pobres- son gente seria y llevan meses asegurando que este pleno contra la pobreza era el más importante de la legislatura y posiblemente del último milenio. Pero se les descuadró la agenda poniéndolo el día veintinueve de julio: de sesenta señorías solo acudieron a votar treinta y seis. Confundieron la vocación con la vacación. Un descanso merecido después de poner un título tan largo a una estrategia compleja y además azul. Y es que no siempre valorizamos lo que tenemos en ese espacio parlamentario, donde la democracia y la pobreza están como ausentes. 

domingo, 26 de mayo de 2013

Mi país

El 30 de mayo de 1983 se celebró la primera sesión del Parlamento de Canarias. Los políticos, pagados de sí mismos, decidieron homenajearse proclamando ese día el Día de Canarias. Cada año, ese día, este país desahuciado, con los indicadores sociales más desastrosos del Estado, se pone el fajín y las enaguas, se embriaga de ron y vino, agarra el timple y celebra los tópicos que nos conmueven. La casta política se muestra orgullosa y a sus miembros les entra un subidón de canariedad al borde de la sobredosis. Al día siguiente vuelven a la realidad y dedican todo su empeño a perpetuar sus privilegios, a destruir nuestros horizontes, a mentirle a la mismísima verdad.

A las personas que luchan por esta tierra y su sociedad los 365 días del año le dedicamos este poema, variación libre y adaptada de la canción O Meu País de los músicos brasileños Orlando Tejo, Gilvan Chaves y Livardo Alves.

Mi país

Un país que a sus pobres margina
que no oye el clamor de los olvidados
donde los humildes jamás son escuchados
y una elite sin moral es la que domina.
Que permite la injusticia en cada esquina
y nos mueven como fichas en su parchís
donde el turista con dinero es un ser feliz
pero se excluye a la gente sin papel
puede ser el país del oropel
mas no es, con certeza, mi país.

Un país donde las leyes son desechables
por ausencia de códigos correctos
donde gobierna el pretérito imperfecto
y nos reparten migajas, los miserables.
Un país donde las personas respetables
no tienen voz, ni marcan la directriz
pero donde los corruptos tienen voz y tienen bis
una tierra que manda su futuro al garete
puede ser el país del tenderete
mas no es, con certeza, mi país.

Un país que a sus jóvenes ha ignorado
y a las ciencias y a las letras no respeta
donde la sanidad es una lista que solo espera
que la operen en un hospital privado.
Un país donde la escuela ha claudicado
y ha arrancado a la rebeldía de raíz
que sostiene que luchar es solo un matiz
del que hay que olvidarse en cuanto antes
puede ser el país de los farsantes
mas no es, con certeza, mi país.

Un país que celebra el carnaval
y ante la injusticia, calla y calla,
donde alzan monumentos a los canallas
y cuestionar el poder está muy mal.
Un país que lo ve todo normal
porque siempre nos quedará Madrid
que se niega a ser buen aprendiz
si tiene que aprender de los errores
puede ser un país de perdedores
mas no es, con certeza, mi país.

Un país, verdadera encrucijada
del dinero que con esmero blanqueamos
un archipiélago del que a veces renegamos
para ser periféricos de la nada.
Una tierra fratricida disputada
dividida por una oscura línea matriz
un país que avanza cual lombriz
y donde se silencia al que disiente
puede ser el país de los ausentes,
mas no es, con certeza, mi país.

Un país que esconde su identidad
que sepulta y destruye sus emblemas
que prefiere mantenerse con cadenas
aferrado a la global vulgaridad.
Un país que tiene incapacidad
de cerrar con orgullo la cicatriz
que se conforma con llamar millo al maíz
y festeja ser país un solo día
puede ser el país de la hipocresía
mas no es, con certeza, mi país.

domingo, 28 de abril de 2013

La mamanza


En algunos sitios de Canarias, hasta hace algunos años, era común un término que designaba algo así como el acaparamiento desigual de los recursos que ocasionaba una ventaja para algunos y una desventaja para otros. Cuando se improvisaban los equipos de fútbol en los parques y en las calles y un equipo reunía a los mejores jugadores, descompensando así el partido, no era extraño que el capitán del equipo agraviado se dirigiese al otro con una queja airada: "¡Tú lo que quieres es la mamanza!"

En el que fuera segundo aeropuerto de Fuerteventura, Los Estancos, se están realizando las obras del primer Parque Tecnológico de Canarias. Se trata de la obra pública de este archipiélago con más financiación en el año 2013: 20 millones de euros, cuya mayor parte proviene de los fondos europeos. Dos UTEs realizan las obras en las que trabajan unas 120 personas. La campaña de propaganda que vende el Parque Tecnológico insiste en que se trata de una obra clave para diversificar la economía majorera y canaria puesto que será el escenario para la instalación de empresas de Investigación, Desarrollo e Innovación. La obra es, por tanto, la creación de una infraestructura con dinero público para que los empresarios, los pobres, se cobijen en ella para hacer sus negocios: una auténtica mamanza.

El primer parque tecnológico de Canarias (en el Estado hay más de cuarenta, la mayoría infrautilizados) es una creación de control y mamoneo político. Se gestiona a través de una sociedad anónima pública y el capital pertenece en su totalidad al Cabildo. Su Consejo de Administración es, con alguna excepción, un cónclave de políticos y funcionarios (con militancia política) que ven de esa manera aumentar sus buenos salarios con la asistencia a los plenos. Hay miembros de tres partidos políticos, CC, PSOE y el PPM, algunos de los cuales sustituyen a anteriores consejeros del PP. Destaca la presencia de un genio del I+D+I, Domingo González Arroyo, nombrado segundo vicepresidente del Consejo de Administración y que, a partir de su nombramiento, se bebe los vientos (y viceversa) por el presidente del Cabildo, Mario Cabrera, que también es presidente del Consejo de Administración. Tras décadas de insultos mutuos y de llamarse de todo menos bonito, (Mario lo acusaba de destructor, de marqués y de facha y Domingo le respondía que era un sectario, un talibán y el medianero de ATI en Fuerteventura) la mamanza del Parque Tecnológico los ha unido como baifos que comparten una misma ubre.

Destaca también que un vocal del Consejo de Administración, Tenesor Martín Torres, sea personal de confianza del presidente del Cabildo, puesto por el que cobra 4.888 euros brutos mensuales a lo que habría que sumar las gratificaciones por las asistencias a los plenos del Consejo. Un doble enchufe sin anestesia. O el caso de Luis Alba Vilches, un socialista sui genéris al que tampoco le basta con los emolumentos desorbitados que cobra como director general del Instituto Canario de Administración Pública (¿alguien sabe para qué demonios sirve ese organismo?).

Que el Parque Tecnológico es una mamanza lo sabemos desde sus orígenes. En el año 2009, se le asignan a dedo 58.000 euros a un empresario vasco, Manuel Cendoya Martínez, para que preste el servicio de "Asesoramiento para el desarrollo del Parque Tecnológico de Fuerteventura". La adjudicación a dedo fue todo un despropósito: en agosto de aquel año se le otorgó la adjudicación definitiva a ELEMATEC S.L. cuyo representante legal era el mencionado empresario. Por algún asunto que desconocemos cuatro meses después se volvió a realizar una nueva adjudicación definitiva, esta vez a la empresa Kunayala S.L., cuyo administrador único es, nuevamente, el señor Cendoya. La empresa Kunayala. S.L. fue constituida a finales de septiembre de 2009; dos meses después el Cabildo de Fuerteventura le da los 58000 euros. Todo parece indicar de que se trata de una empresa creada ex profeso y como única finalidad para hacerse con esa partida económica pública.


El Parque Tecnológico no se sabe para qué se va utilizar, ni qué empresas allí se instalarán. Si alguna vez se utiliza será para facilitarle a los ricos sus negocios. Pero de momento está sirviendo para que las empresas constructoras alivien su crisis. Los 20 millones de euros les garantizan buenos beneficios (la media de los salarios de los 120 trabajadores no supera los 1000 euros) al mismo tiempo que generan sobresueldos para los participantes políticos del Consejo de Administración. Una verdadera mamanza que ilustra como, en tiempo de crisis, los hábitos de la corrupción continúan vivitos y coleando. Castellón, Huesca o Ciudad Real cuentan con aeropuertos sin aviones ni pasajeros. Fuerteventura puede batir todos los récords: contar en un futuro próximo con un antiguo aeropuerto, lleno de edificios bioclimáticos y corrupción y vacío de aviones, de sensatez y de humanidad. 


domingo, 3 de marzo de 2013

¡Estás bonito, Casimiro!


En una reciente reunión del Patronato de Espacios Naturales de La Gomera, el presidente del Cabildo (quien también preside el Patronato) perdió los papeles. El representante del colectivo ecologista Tagaragunche, Rubén Martínez Carmona, le solicitó información oficial sobre varios aspectos relacionados con el incendio que asoló La Gomera durante el último verano. Además de negarle la información, Casimiro se despachó entre exabruptos, ofensas y amenazas contando, eso sí, con el silencio temeroso del resto de los asistentes a la reunión. A Casimiro no hay quien le lleve la contraria y controla la isla como un señor feudal. Dispone y reparte prebendas, escribe homilías en la prensa que versan sobre su ombligo y asume poderes plenipotenciarios que convierten a la democracia representativa en un juego de rol: ustedes votan, yo mando. Por todas estas cualidades, por su innegable carisma y su carácter benefactor, a Casimiro le conocen en La Gomera -acólitos y críticos- como Papi. Es, su figura política, una suerte de híbrido entre Jesús Gil y José Luis Baltar, el autodenominado cacique bueno gallego. Y coincide con ellos en algo más que en su (indi) gestión política. Comparte los malos modos, la soberbia, las imputaciones judiciales y el aumento desproporcionado de sus patrimonios personales.

No contento Casimiro con el espectáculo que dio en la reunión del Patronato, emitió un comunicado fiel a su personalidad política: falaz, difamatorio, capcioso. El comunicado empezaba pidiendo disculpas, por si he ofendido, para, acto seguido... seguir ofendiendo. Cuestiona, el cacique bueno y nuestro, el posicionamiento ético del representante ecologista en su vida personal y profesional. Hasta ahí llega la bajeza moral de un personaje, caricatura de sí mismo. Pero también es un signo inequívoco de que este hombre no ha entendido lo que significa democracia, siendo capaz de -en su calidad de presidente del Cabildo- emitir un comunicado difamador contra una persona que simplemente le ha solicitado información. Insiste, Casimiro, en que Rubén va en contra de todo lo que no sea su doctrina.

Rubén es profesor, un excelente profesor que lleva ejerciendo la docencia durante más de veinte años en la isla de La Gomera. Rubén imparte clases de Geografía y de Historia y probablemente tiene el récord canario de alumnos y alumnas que, gracias a su influencia como profesor, han decidido cursar estudios superiores en esas materias, tan desprestigiadas por los medios y el poder. Pero, más que mencionar sus virtudes, sería conveniente centrarse en lo que no es, en lo que no hace.

Por ejemplo, Rubén, que se sepa, nunca ha sido detenido en un prostíbulo, ni en Madrid, ni en ningún sitio, como le sucedió a Casimiro siendo senador del Reino. Su doctrina -es decir, sus principios- le impide comercializar con el cuerpo femenino, tratar a la mujer como un objeto sexual, contratar un servicio ilegal para colmar sus impulsos genitales. Debe ser porque, además de principios, tiene cerebro y en su cerebro no habita la desconsideración permanente hacia las mujeres que suelen ejercer los hombres que pagan por consumir carne femenina, como si compraran carne en la carnicería.

Rubén, que se sepa, no está imputado ni está siendo investigado por varios delitos, como Casimiro. Debe ser que su doctrina le impide mezclarse en asuntos ilegales, aprovecharse de su condición de autoridad pública, pensar que está por encima del bien y el mal. Es más, seguro que sabe que hay cosas que están bien y cosas que están mal, algo que debe desconocer Casimiro a tenor de tantas causas que tiene abiertas en los juzgados.

Rubén, que se sepa, nunca ha detenido a nadie en contra de su voluntad, como hizo Casimiro siendo alcalde de la Villa de San Sebastián, delito por el que fue condenado. En su doctrina, al contrario que en la de Casimiro, no cabe privarle, nada más ni nada menos, la libertad a un ser humano. En aquel momento, en los inicios de su fulgurante carrera en la política corrupta, Casimiro ya dejaba salir a pasear, de cuando en cuando, al sheriff que ya le parasitaba en su interior.

Rubén, que se sepa, no ha engordado su patrimonio personal como si fabricara el dinero y los inmuebles en las cloacas de una institución. Aquí ya no es tanto un asunto de doctrina, aunque bien pudiera, porque, aunque le cueste entenderlo a Casimiro con sus ojos de Tío Gilito, hay personas que no necesitan acumular bienes, ni hacer ostentación permanente de la desigualdad que encumbren, ni  se dejan arrastrar por la codicia que estimula el poder. Aquí, el asunto es que con un sueldo de profesor difícilmente se pueden acumular siete viviendas repartidas en La Gomera, en Tenerife y en Madrid, nueve garajes, cuatro locales comerciales. Difícilmente puede adquirir 12.999 participaciones, valoradas en 485.394 euros, en Lameros del Barranco SL, una sociedad mercantil propietaria de unos terrenos urbanizables situados en el plan parcial del mismo nombre, en la villa de San Sebastián de La Gomera. Tampoco, que se sepa, Rubén ha recibido 96.450 euros en imposiciones bancarias en efectivo no justificadas. Cosa que Casimiro, gracias a su doctrina, ha logrado con su solo sueldo de animal político, aumentando el valor de su patrimonio en trece años desde los 364.000 euros a los más de dos millones, según consta en el informe de la Unidad de Delitos Urbanísticos de Santa Cruz de Tenerife.

En fin, que, como hemos visto, está bonito Casimiro para dar lecciones de ética. Rubén no es el primero de los damnificados por los modos dictatoriales del virrey de La Gomera, pero sí el último, de momento. Vaya por delante nuestra solidaridad con Rubén y con cualquier persona que sufre la persecución y la difamación por ejercer la crítica democrática hacia el poder. Habrá que armarse de doctrina y de paciencia porque  a cada heredero ideológico de Hernán Peraza le llegará su hora, y a cada cochino, su san Martín.

miércoles, 30 de enero de 2013

La letra pequeña de un viaje a Luxemburgo

La agencia EFE distribuyó una noticia entre los medios de persuasión canarios y estos reprodujeron  al pie de la letra, sin plantearse el menor cuestionamiento, la información suministrada. Nada nuevo en un Estado donde una periodista inexistente -Amy Martín- lleva años viviendo del dinero público a través de la fundación política del PSOE o en donde el diario más vendido publica en portada la foto de un pobre y desconocido moribundo en su afán de desprestigiar por todos los medios al presidente de Venezuela. Fieles a sus amos, los diarios rellenan de palabras suministradas por agencias y por gabinetes de prensa sus páginas y al resultado lo llaman periodismo.

La noticia de la agencia EFE explicaba el viaje a Luxemburgo del consejero de Educación del Gobierno de Canarias, del que también es su vicepresidente, el socialista (con perdón del socialismo) José Miguel Pérez. Cuenta la noticia que José Miguel viajó a Luxemburgo para mantener una reunión con representantes del Banco Europeo de Inversiones (BEI). Ufano, José Miguel Pérez informó que, fruto del encuentro, se abre la posibilidad de financiación de nuevas infraestructuras educativas en Canarias, un total de quince centros. Con la demagogia acostumbrada, el Consejero manifestó que, además, se crearán 2000 puestos de trabajo, en un ejercicio de cálculo también repetido -el de la generación de puestos de trabajo en tiempo de crisis- que debería ser categorizado como una nueva especialidad matemática con un margen de error del 100%.

La inversión necesaria la estima el Consejero en torno a los 90 millones de euros. También  manifestó que se "está ultimando una fórmula de colaboración público-privada para evitar incurrir en déficit al acometer dichos proyectos". Lo del déficit tiene gracia: el PSOE votó a favor de la modificación de la Inmaculada Constitución para incluir el equilibrio presupuestario como nuevo paradigma democrático cuando bien podría haber propuesto, por ejemplo, que el Estado no debería asumir -constitucionalmente- una tasa de desempleo superior al 10%. Aferrados al nuevo paradigma, la clase política está desmantelando los servicios públicos, no tanto porque le molesten (durante décadas mantuvieron esa ilusión del "Estado del Bienestar") sino porque el capital privado en estos momentos no encuentra nichos productivos donde hacer sus negocios y hay que ofrecerle los servicios esenciales para que su tasa de beneficio no mengue.

Pero el quid del asunto está en eso que el consejero denomina "fórmula de colaboración público-privada". Ahí se esconde la letra pequeña de la que -nos lo contó Amy Martin- sabemos algunos detalles. La fórmula es la siguiente: el capital público (por muy europeo que sean, los fondos del BIE son públicos) aportará el 50% a esa hermandad y el capital privado el otro 50%. Pero ¿dónde está entonces el negocio para las empresas privadas que deben aportar 45 millones de euros para la construcción de 15 nuevos centros educativos? Pues ni más ni menos en que las empresas que participen en el negocio se beneficiarán de una concesión administrativa por la que gestionarán esos centros durante, al menos, dos décadas. Tendrán la potestad de contratar al profesorado y al personal administrativo y obtendrán su tasa de beneficio del dinero público que se les ingresará en sus arcas privadas. Posiblemente, si no inventan antes otra palabra, a esa fórmula la llamarán externalización pensando, los muy estúpidos, que cambiando el nombre a la privatización del sistema público educativo de Canarias, pueden dormir tranquilos en su socialismo de salón y consejos de administración.

Como la fórmula secreta todavía no está ultimada es posible que los datos que aquí exponemos cambien en su contenido pero no en su forma. Es probable que en el resultado final el capital público aportado sea mayor y que la concesión administrativa no sea por dos décadas sino por cuatro. El caso es que el Gobierno de Canarias tiene más que avanzados sus planes para que la escuela pública, con todos sus defectos, sea un recuerdo de cuando pensábamos que la educación nos igualaba, que era un pilar básico de una sociedad democrática y no sé cuántas vainas más. Y hasta es probable que algún intrépido periodista le pregunte al consejero en su próxima comparecencia pública si la información que aquí se suministra tiene visos de realidad. Y, ya puestos a engancharnos a las quimeras, lo mismo a algún sindicato le da por preguntar al consejero por estos planes privatizadores. Pero con buenas palabras, no vayan a molestar.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Vamos a sortear un empresario

(Viñeta de El Roto)
Por estas fechas navideñas y dadas las consabidas penurias por las que están pasando tantas y tantas personas que vivieron por encima de sus posibilidades (y miren que se les advirtió), la Asociación de Personas Excluidas Antes De Afectar al Sistema (APEADAS), ha recurrido al ingenio para que usted, paria del mercado, pueda superar su depresión presuicida y recuerde que el dinero no lo es todo en la vida. La oferta que planteamos, inmejorable, es sobre todo una respuesta agradecida al sorteo de un puesto de trabajo de peón que la Asociación de Empresarios del Casco Histórico de Santa Cruz de La Palma ha impulsado entre los consumidores de sus establecimientos.

El empresario seleccionado, objeto del sorteo, reúne todos los requisitos que harán las delicias de cualquier currante o parado de larga duración: ha evadido capitales, ha defraudado a Hacienda, ha sido un maestro en el uso de la RIC, ha practicado el acoso laboral, ha financiado campañas políticas, ha sido agraciado en numerosos concursos públicos, se ha beneficiado de la compra de inmuebles en las subastas de los desahucios bancarios. Es limpio, huele caro y repite, sin que nadie se lo pida, que nunca nadie le ha regalado nada. Nuestro empresario, además, tiene la certificación de empresario parásito expedida por el Gobierno de Canarias y el Cabildo de La Palma.

No podrá rechazar la oferta: por cada euro que usted deba al banco tendrá derecho a un numerito; dos, por cada día explotado por su patrón durante su vida laboral (si es que la ha tenido); tres por cada día que lleve en el paro. Habrá una oferta especial para los colectivos más desfavorecidos: si usted es una persona afectada por la Ley de Dependencia en Canarias o un inmigrante sin tarjeta sanitaria, dadas las escasas posibilidades de que disfrute del regalo, le regalamos cinco numeritos. La medida no reactivará el consumo pero generará expectativas y confianza que a lo mejor afectan a la prima de riesgo en algún paraíso fiscal.

Y si usted es la persona agraciada, usted podrá aplicarle -quedando exento de las tasas judiciales-  la Ley de la Reforma Empresarial: despídalo, exprópielo, cooperativícelo, humanícelo, úntelo con sudor ajeno.  Dada su fragilidad se recomienda que no se use con ensañamiento, manténgalo al margen de sus adicciones bursátiles. Descodifíquelo e incorpore en su cerebro palabras hasta entonces desconocidas para él: sensibilidad, reparto de beneficios, derechos. Trátelo con cariño, nunca jamás tuvo un objeto tan preciado. Explíquele con detenimiento cómo es el complejo mecanismo que hace funcionar un sacho: es bastante probable que cuando empiecen las clases prácticas le confiese los datos de su caja B. Si se resiste, contrátelo de peón por 748 euros al mes, durante seis meses, para que deje limpio el casco histórico de cualquier atentado a la dignidad humana. Es un curro, pero es lo que hay.

martes, 30 de octubre de 2012

El señor de los pajaritos


Ocurrió hace dos semanas durante la inauguración oficial de una exposición de canarios de los que vuelan. El Presidente ultraperiférico fue poseído por algún ente paranormal, de ahí que no encontremos explicación racional para su enternecedor discurso. En las redes sociales se apuntan razones más prosaicas: ¡Este estaba fumado!; Paulino... pásame un poco de eso; sin duda estaba asoliado; está bueno el vino de este año ¿eh presi?; ¡ya sé quién me quitó los parches de morfina!; todavía está bajo los efectos de la anestesia de su última operación; y así cientos de comentarios colgados en la red en busca de una respuesta cabal, una anónima muestra de la preocupación de los canarios que no vuelan, por entender al presidente que guía sus destinos.

Paulino, en sus años de presidencia, ha dado muestras más que suficientes de su amor a los animales. Entendiendo que se trata de un asunto de máxima prioridad, el presidente no ha dudado en agarrar el helicóptero y plantarse en ferias de ganado, en exposiciones de perros bardinos, en sueltas de tortugas bobas, en apañadas de cabras, en yuntas de burros majoreros, en actos de liberación de pardelas desorientadas. Pero, que nos conste, en ninguno de esos actos llegó tan lejos como en esta exposición de canarios de postura. Y es que hay veces que el político no puede contener al ser humano que habitó algún día en sus entrañas y una escena bucólica, como unos canarios de postura revoloteando en sus jaulas, despierta algún recuerdo o algún trauma infantil, o termina desenredando algún laberinto onírico atrapado en su subconsciente. Entonces los sentimientos se desparraman, los ojos se enturbian y la oratoria fluye libre porque es el corazón el que habla.

Paulino, en este discurso inolvidable, dijo verdades como templos. Es posible que todo quede sintetizado para la posteridad en la frase No hay nadie más sensible, más solidario, que aquellas personas que están enamoradas y cuidan a los pajaritos. La contundencia y musicalidad de la sentencia hace que su reverberación en nuestros cerebros anule otras partes de la alocución. Pero a Paulino, como a los clásicos, hay que leerlo o escucharlo varias veces y si tenemos paciencia también hay que escucharlo al revés, como los discos de Led Zeppelin o de los Beatles de los que nos juraban los colegas que escondían mensajes satánicos. Por eso otros pasajes pueden quedar oscurecidos por el resplandor que transmiten el amor y los pajaritos. No es justo, porque al final pueden pasar desapercibidos contenidos esenciales para entender los fundamentos del nacionalismo canario ultraperiférico, sobre todo porque sus aportaciones también son formales, empleando unos recursos sintácticos que harían flipar a los evaluadores del informe PISA. Como la parte en la que el Presidente, visiblemente emocionado, explica: Me parece sumamente importante desde el punto de vista por lo que significa una cultura, por lo que significa para nosotros como un elemento identitario canario cuando ponemos en valor por ejemplo...el canario, una cosa de las nuestras.

Todo esto y mucho más dijo Paulino improvisando ante la atenta mirada del presidente del Cabildo tinerfeño, del que no sabemos si se llevó el primer premio de la exposición, porque si hubo algún canario que mantuvo la postura ante el enigmático discurso del presidente -no sin grandes esfuerzos por no echarse unas risas- ese fue don Ricardo Melchior, quien también es una cosa de las nuestras. Paulino, todo hay que decirlo, está intentando llenar el enorme  vacío que le dejó Rita Martín, exconsejera islandesa de Turismo, como improvisadora institucional; la misma que, en un acto de remodelación de la casa de la saga Millares-Sall, se mandó un emotivo discurso sobre la importancia de la sal en la dieta canaria porque nadie le advirtió que Sall era un apellido.

No queda claro, no obstante, si para ser solidario es necesario, al mismo tiempo, estar enamorado y cuidar los pajaritos, o si solo cumpliendo uno de los requisitos podemos acceder al reino de la justicia. La Parábola de Los Pajaritos debe de ser reinterpretada, pulida, perfeccionada. Porque también es duro que, por descarte, alguien a quien le guste los podencos y que la piba lo haya mandado a freír chuchangas no tenga sitio en el mundo de los justos.