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sábado, 15 de diciembre de 2012

Vamos a sortear un empresario

(Viñeta de El Roto)
Por estas fechas navideñas y dadas las consabidas penurias por las que están pasando tantas y tantas personas que vivieron por encima de sus posibilidades (y miren que se les advirtió), la Asociación de Personas Excluidas Antes De Afectar al Sistema (APEADAS), ha recurrido al ingenio para que usted, paria del mercado, pueda superar su depresión presuicida y recuerde que el dinero no lo es todo en la vida. La oferta que planteamos, inmejorable, es sobre todo una respuesta agradecida al sorteo de un puesto de trabajo de peón que la Asociación de Empresarios del Casco Histórico de Santa Cruz de La Palma ha impulsado entre los consumidores de sus establecimientos.

El empresario seleccionado, objeto del sorteo, reúne todos los requisitos que harán las delicias de cualquier currante o parado de larga duración: ha evadido capitales, ha defraudado a Hacienda, ha sido un maestro en el uso de la RIC, ha practicado el acoso laboral, ha financiado campañas políticas, ha sido agraciado en numerosos concursos públicos, se ha beneficiado de la compra de inmuebles en las subastas de los desahucios bancarios. Es limpio, huele caro y repite, sin que nadie se lo pida, que nunca nadie le ha regalado nada. Nuestro empresario, además, tiene la certificación de empresario parásito expedida por el Gobierno de Canarias y el Cabildo de La Palma.

No podrá rechazar la oferta: por cada euro que usted deba al banco tendrá derecho a un numerito; dos, por cada día explotado por su patrón durante su vida laboral (si es que la ha tenido); tres por cada día que lleve en el paro. Habrá una oferta especial para los colectivos más desfavorecidos: si usted es una persona afectada por la Ley de Dependencia en Canarias o un inmigrante sin tarjeta sanitaria, dadas las escasas posibilidades de que disfrute del regalo, le regalamos cinco numeritos. La medida no reactivará el consumo pero generará expectativas y confianza que a lo mejor afectan a la prima de riesgo en algún paraíso fiscal.

Y si usted es la persona agraciada, usted podrá aplicarle -quedando exento de las tasas judiciales-  la Ley de la Reforma Empresarial: despídalo, exprópielo, cooperativícelo, humanícelo, úntelo con sudor ajeno.  Dada su fragilidad se recomienda que no se use con ensañamiento, manténgalo al margen de sus adicciones bursátiles. Descodifíquelo e incorpore en su cerebro palabras hasta entonces desconocidas para él: sensibilidad, reparto de beneficios, derechos. Trátelo con cariño, nunca jamás tuvo un objeto tan preciado. Explíquele con detenimiento cómo es el complejo mecanismo que hace funcionar un sacho: es bastante probable que cuando empiecen las clases prácticas le confiese los datos de su caja B. Si se resiste, contrátelo de peón por 748 euros al mes, durante seis meses, para que deje limpio el casco histórico de cualquier atentado a la dignidad humana. Es un curro, pero es lo que hay.

domingo, 1 de enero de 2012

Una horita más de inmoralidad

Este anuncio publicitario nos genera muchas preguntas: ¿Subvenciona la Coca Cola al Cabildo de la Gomera o viceversa? ¿cuál de las dos corporaciones tiene más poder sobre el territorio que domina? ¿sabe la Coca Cola dónde se mete?, ¿el almogrote también tiene fórmula secreta?, ¿la idea se le ocurrió al excelentísimo Casimiro relajándose en una sauna?, ¿no sería mejor un anuncio de mistela? Dos cosas son seguras, que ni esos tres que están dentro de la botella son de Taguluche ni esas espaldas han sufrido el caciquismo como lo han sufrido y sufren los gomeros.

El anuncio es realmente una incógnita, sobre todo por su ubicación. El maridaje entre ambos poderes fácticos cobraría algún sentido si la valla publicitaria estuviera, pongamos por caso, enfrente de un prostíbulo o de una comisaría de Madrid. Allí el eslogan del anuncio sería entendido en su plenitud, es decir, afectando a la inconsciencia, que es el lugar donde la publicidad nos hace mella como una amanecida tras una noche de farra hace mella en la consciencia. Uno sale agotado de un masaje saunístico o mosqueado por no ser reconocido por las fuerzas represivas del Estado, se tropieza con el cartel y coge el primer avión que enlace con el Benchijigua para disfrutar de una horita más de felicidad. Pero no, la valla está plantada en la misma Gomera, donde la carretera inicia la ascensión hacia esas cumbres brumosas.

Hace algún tiempo la Coca Cola era identificada, por la izquierda, como la marca del imperio. Dentro de cada botella había un espía de la CIA, pero desde que inventaron la Light perdió toda la credibilidad imperial. La marca se ha ido adaptando a los nuevos tiempos y hoy venden solidaridad entre sus burbujas. Su éxito se ha basado en tres criterios empresariales: ser la empresa que más dinero ha invertido en la historia en publicidad, ir de la mano de poderosos aliados políticos ( en EEUU subvenciona las campañas electorales de los dos partidos) y carecer de códigos éticos de buena conducta. Quizás esos criterios expliquen la asombrosa valla de la fotografía y respondan las preguntas.