domingo, 26 de mayo de 2013

Mi país

El 30 de mayo de 1983 se celebró la primera sesión del Parlamento de Canarias. Los políticos, pagados de sí mismos, decidieron homenajearse proclamando ese día el Día de Canarias. Cada año, ese día, este país desahuciado, con los indicadores sociales más desastrosos del Estado, se pone el fajín y las enaguas, se embriaga de ron y vino, agarra el timple y celebra los tópicos que nos conmueven. La casta política se muestra orgullosa y a sus miembros les entra un subidón de canariedad al borde de la sobredosis. Al día siguiente vuelven a la realidad y dedican todo su empeño a perpetuar sus privilegios, a destruir nuestros horizontes, a mentirle a la mismísima verdad.

A las personas que luchan por esta tierra y su sociedad los 365 días del año le dedicamos este poema, variación libre y adaptada de la canción O Meu País de los músicos brasileños Orlando Tejo, Gilvan Chaves y Livardo Alves.

Mi país

Un país que a sus pobres margina
que no oye el clamor de los olvidados
donde los humildes jamás son escuchados
y una elite sin moral es la que domina.
Que permite la injusticia en cada esquina
y nos mueven como fichas en su parchís
donde el turista con dinero es un ser feliz
pero se excluye a la gente sin papel
puede ser el país del oropel
mas no es, con certeza, mi país.

Un país donde las leyes son desechables
por ausencia de códigos correctos
donde gobierna el pretérito imperfecto
y nos reparten migajas, los miserables.
Un país donde las personas respetables
no tienen voz, ni marcan la directriz
pero donde los corruptos tienen voz y tienen bis
una tierra que manda su futuro al garete
puede ser el país del tenderete
mas no es, con certeza, mi país.

Un país que a sus jóvenes ha ignorado
y a las ciencias y a las letras no respeta
donde la sanidad es una lista que solo espera
que la operen en un hospital privado.
Un país donde la escuela ha claudicado
y ha arrancado a la rebeldía de raíz
que sostiene que luchar es solo un matiz
del que hay que olvidarse en cuanto antes
puede ser el país de los farsantes
mas no es, con certeza, mi país.

Un país que celebra el carnaval
y ante la injusticia, calla y calla,
donde alzan monumentos a los canallas
y cuestionar el poder está muy mal.
Un país que lo ve todo normal
porque siempre nos quedará Madrid
que se niega a ser buen aprendiz
si tiene que aprender de los errores
puede ser un país de perdedores
mas no es, con certeza, mi país.

Un país, verdadera encrucijada
del dinero que con esmero blanqueamos
un archipiélago del que a veces renegamos
para ser periféricos de la nada.
Una tierra fratricida disputada
dividida por una oscura línea matriz
un país que avanza cual lombriz
y donde se silencia al que disiente
puede ser el país de los ausentes,
mas no es, con certeza, mi país.

Un país que esconde su identidad
que sepulta y destruye sus emblemas
que prefiere mantenerse con cadenas
aferrado a la global vulgaridad.
Un país que tiene incapacidad
de cerrar con orgullo la cicatriz
que se conforma con llamar millo al maíz
y festeja ser país un solo día
puede ser el país de la hipocresía
mas no es, con certeza, mi país.

domingo, 28 de abril de 2013

La mamanza


En algunos sitios de Canarias, hasta hace algunos años, era común un término que designaba algo así como el acaparamiento desigual de los recursos que ocasionaba una ventaja para algunos y una desventaja para otros. Cuando se improvisaban los equipos de fútbol en los parques y en las calles y un equipo reunía a los mejores jugadores, descompensando así el partido, no era extraño que el capitán del equipo agraviado se dirigiese al otro con una queja airada: "¡Tú lo que quieres es la mamanza!"

En el que fuera segundo aeropuerto de Fuerteventura, Los Estancos, se están realizando las obras del primer Parque Tecnológico de Canarias. Se trata de la obra pública de este archipiélago con más financiación en el año 2013: 20 millones de euros, cuya mayor parte proviene de los fondos europeos. Dos UTEs realizan las obras en las que trabajan unas 120 personas. La campaña de propaganda que vende el Parque Tecnológico insiste en que se trata de una obra clave para diversificar la economía majorera y canaria puesto que será el escenario para la instalación de empresas de Investigación, Desarrollo e Innovación. La obra es, por tanto, la creación de una infraestructura con dinero público para que los empresarios, los pobres, se cobijen en ella para hacer sus negocios: una auténtica mamanza.

El primer parque tecnológico de Canarias (en el Estado hay más de cuarenta, la mayoría infrautilizados) es una creación de control y mamoneo político. Se gestiona a través de una sociedad anónima pública y el capital pertenece en su totalidad al Cabildo. Su Consejo de Administración es, con alguna excepción, un cónclave de políticos y funcionarios (con militancia política) que ven de esa manera aumentar sus buenos salarios con la asistencia a los plenos. Hay miembros de tres partidos políticos, CC, PSOE y el PPM, algunos de los cuales sustituyen a anteriores consejeros del PP. Destaca la presencia de un genio del I+D+I, Domingo González Arroyo, nombrado segundo vicepresidente del Consejo de Administración y que, a partir de su nombramiento, se bebe los vientos (y viceversa) por el presidente del Cabildo, Mario Cabrera, que también es presidente del Consejo de Administración. Tras décadas de insultos mutuos y de llamarse de todo menos bonito, (Mario lo acusaba de destructor, de marqués y de facha y Domingo le respondía que era un sectario, un talibán y el medianero de ATI en Fuerteventura) la mamanza del Parque Tecnológico los ha unido como baifos que comparten una misma ubre.

Destaca también que un vocal del Consejo de Administración, Tenesor Martín Torres, sea personal de confianza del presidente del Cabildo, puesto por el que cobra 4.888 euros brutos mensuales a lo que habría que sumar las gratificaciones por las asistencias a los plenos del Consejo. Un doble enchufe sin anestesia. O el caso de Luis Alba Vilches, un socialista sui genéris al que tampoco le basta con los emolumentos desorbitados que cobra como director general del Instituto Canario de Administración Pública (¿alguien sabe para qué demonios sirve ese organismo?).

Que el Parque Tecnológico es una mamanza lo sabemos desde sus orígenes. En el año 2009, se le asignan a dedo 58.000 euros a un empresario vasco, Manuel Cendoya Martínez, para que preste el servicio de "Asesoramiento para el desarrollo del Parque Tecnológico de Fuerteventura". La adjudicación a dedo fue todo un despropósito: en agosto de aquel año se le otorgó la adjudicación definitiva a ELEMATEC S.L. cuyo representante legal era el mencionado empresario. Por algún asunto que desconocemos cuatro meses después se volvió a realizar una nueva adjudicación definitiva, esta vez a la empresa Kunayala S.L., cuyo administrador único es, nuevamente, el señor Cendoya. La empresa Kunayala. S.L. fue constituida a finales de septiembre de 2009; dos meses después el Cabildo de Fuerteventura le da los 58000 euros. Todo parece indicar de que se trata de una empresa creada ex profeso y como única finalidad para hacerse con esa partida económica pública.


El Parque Tecnológico no se sabe para qué se va utilizar, ni qué empresas allí se instalarán. Si alguna vez se utiliza será para facilitarle a los ricos sus negocios. Pero de momento está sirviendo para que las empresas constructoras alivien su crisis. Los 20 millones de euros les garantizan buenos beneficios (la media de los salarios de los 120 trabajadores no supera los 1000 euros) al mismo tiempo que generan sobresueldos para los participantes políticos del Consejo de Administración. Una verdadera mamanza que ilustra como, en tiempo de crisis, los hábitos de la corrupción continúan vivitos y coleando. Castellón, Huesca o Ciudad Real cuentan con aeropuertos sin aviones ni pasajeros. Fuerteventura puede batir todos los récords: contar en un futuro próximo con un antiguo aeropuerto, lleno de edificios bioclimáticos y corrupción y vacío de aviones, de sensatez y de humanidad. 


domingo, 10 de marzo de 2013

La ley del OVNI

(Viñeta de El Roto)

El Tribunal Superior de Justicia de Canarias  ha anulado unas oposiciones de bomberos convocadas por el Ayuntamiento de La Oliva. Los opositores que las aprobaron conocían las respuestas. Alguien, desde el tribunal de la oposición, había filtrado las contestaciones correctas. El tribunal estaba presidido por la alcaldesa, Claudina Morales, quien, dada su alta capacidad de trabajo, es también diputada autonómica. La alcaldesa, pese a la contundencia de la sentencia, no ha pedido disculpas, no ha presentado su dimisión y todo parece indicar que actuará como presidenta del nuevo tribunal de oposiciones.

Los dieciséis afortunados elegidos que aprobaron la prueba escrita deberían quedar inhabilitados de por vida para ejercer de bomberos, no tanto por conocer las respuestas filtradas por el tribunal, como por el peligro que supone tener una plantilla que cree que existen los OVNIS, cuya presencia en nuestra tierra está regulada por ley. Al preguntarse en el examen cuáles eran las fuentes documentales inspiradoras de la Constitución Española de 1978, los dieciséis elegidos optaron por la opción D, es decir, que todas las anteriores respuestas eran válidas. Las otras respuestas, válidas para el tribunal y los elegidos, eran las siguientes: opción A, la Constitución española de 1931; la opción C, la Declaración Universal de los Derechos Humanos; y la opción B, una increíble ley marciana: la Ley de OVNI de 1949. Increíble pero correcta según el tribunal.

Los duendes cibernéticos actuaron a escondidas del tribunal e hicieron un estropicio tipográfico. Quizás no fueron los duendes, sino energías desconocidas, entes sin dimensión o la propia luz de Mafasca los que habían trastocado la respuesta B: donde apareció la Ley de OVNI debería haber aparecido la Ley de Bonn de 1949, que es como se conoce a la Constitución alemana aprobada aquel año. Eso explica que los dieciséis elegidos y el propio tribunal diera por buena la ley de OVNI como ley inspiradora de la Constitución española, lo cual explicaría, de alguna manera, algunos artículos de la Ley Fundamental, sagrado texto que permite que el Rey pueda cometer cualquier delito sabiendo que nunca podrá ser juzgado, como seguramente haría cualquier dictador de una lejana galaxia. Pero si fuese vecino de La Oliva no dormiría muy tranquilo sabiendo que los bomberos que aprobaron la oposición creen que el tráfico de OVNIs está regulado por ley, y que el tribunal -alcaldesa al frente- piense que si una nave de Andrómeda tiene una avería a la altura de Lajares, puede enviar a los bomberos para que abran la puerta con una pata de cabra para liberar a los extraterrestres atrapados.

La verdad es que es un caso digno de un debate en Cuarto Milenio: los opositores que conocían las respuestas las fallan, pero aprueban; los que no pertenecían al grupo de los elegidos aciertan, pero suspenden. De los dieciséis elegidos que aprobaron fraudulentamente la oposición, trece obtuvieron las plazas convocadas y, a día de hoy, ejercen como bomberos terrestres en La Oliva, aunque crean que la Constitución española la inspiran las leyes de la confederación interplanetaria. La alcaldesa y diputada Claudina Morales también se mantiene en sus puestos aunque, que se sepa, continúa cogiendo el binter  para acudir a las sesiones en el Parlamento canario en vez de subirse a un platillo volante para ahorrarnos costes. El resto del tribunal - funcionarios, concejales, representantes sindicales y técnicos- también permanecen habilitados como personas humanas hasta que no se demuestre que tras sus pieles se esconden lagartos. ¿Estaremos gobernados por marcianos? 

domingo, 3 de marzo de 2013

¡Estás bonito, Casimiro!


En una reciente reunión del Patronato de Espacios Naturales de La Gomera, el presidente del Cabildo (quien también preside el Patronato) perdió los papeles. El representante del colectivo ecologista Tagaragunche, Rubén Martínez Carmona, le solicitó información oficial sobre varios aspectos relacionados con el incendio que asoló La Gomera durante el último verano. Además de negarle la información, Casimiro se despachó entre exabruptos, ofensas y amenazas contando, eso sí, con el silencio temeroso del resto de los asistentes a la reunión. A Casimiro no hay quien le lleve la contraria y controla la isla como un señor feudal. Dispone y reparte prebendas, escribe homilías en la prensa que versan sobre su ombligo y asume poderes plenipotenciarios que convierten a la democracia representativa en un juego de rol: ustedes votan, yo mando. Por todas estas cualidades, por su innegable carisma y su carácter benefactor, a Casimiro le conocen en La Gomera -acólitos y críticos- como Papi. Es, su figura política, una suerte de híbrido entre Jesús Gil y José Luis Baltar, el autodenominado cacique bueno gallego. Y coincide con ellos en algo más que en su (indi) gestión política. Comparte los malos modos, la soberbia, las imputaciones judiciales y el aumento desproporcionado de sus patrimonios personales.

No contento Casimiro con el espectáculo que dio en la reunión del Patronato, emitió un comunicado fiel a su personalidad política: falaz, difamatorio, capcioso. El comunicado empezaba pidiendo disculpas, por si he ofendido, para, acto seguido... seguir ofendiendo. Cuestiona, el cacique bueno y nuestro, el posicionamiento ético del representante ecologista en su vida personal y profesional. Hasta ahí llega la bajeza moral de un personaje, caricatura de sí mismo. Pero también es un signo inequívoco de que este hombre no ha entendido lo que significa democracia, siendo capaz de -en su calidad de presidente del Cabildo- emitir un comunicado difamador contra una persona que simplemente le ha solicitado información. Insiste, Casimiro, en que Rubén va en contra de todo lo que no sea su doctrina.

Rubén es profesor, un excelente profesor que lleva ejerciendo la docencia durante más de veinte años en la isla de La Gomera. Rubén imparte clases de Geografía y de Historia y probablemente tiene el récord canario de alumnos y alumnas que, gracias a su influencia como profesor, han decidido cursar estudios superiores en esas materias, tan desprestigiadas por los medios y el poder. Pero, más que mencionar sus virtudes, sería conveniente centrarse en lo que no es, en lo que no hace.

Por ejemplo, Rubén, que se sepa, nunca ha sido detenido en un prostíbulo, ni en Madrid, ni en ningún sitio, como le sucedió a Casimiro siendo senador del Reino. Su doctrina -es decir, sus principios- le impide comercializar con el cuerpo femenino, tratar a la mujer como un objeto sexual, contratar un servicio ilegal para colmar sus impulsos genitales. Debe ser porque, además de principios, tiene cerebro y en su cerebro no habita la desconsideración permanente hacia las mujeres que suelen ejercer los hombres que pagan por consumir carne femenina, como si compraran carne en la carnicería.

Rubén, que se sepa, no está imputado ni está siendo investigado por varios delitos, como Casimiro. Debe ser que su doctrina le impide mezclarse en asuntos ilegales, aprovecharse de su condición de autoridad pública, pensar que está por encima del bien y el mal. Es más, seguro que sabe que hay cosas que están bien y cosas que están mal, algo que debe desconocer Casimiro a tenor de tantas causas que tiene abiertas en los juzgados.

Rubén, que se sepa, nunca ha detenido a nadie en contra de su voluntad, como hizo Casimiro siendo alcalde de la Villa de San Sebastián, delito por el que fue condenado. En su doctrina, al contrario que en la de Casimiro, no cabe privarle, nada más ni nada menos, la libertad a un ser humano. En aquel momento, en los inicios de su fulgurante carrera en la política corrupta, Casimiro ya dejaba salir a pasear, de cuando en cuando, al sheriff que ya le parasitaba en su interior.

Rubén, que se sepa, no ha engordado su patrimonio personal como si fabricara el dinero y los inmuebles en las cloacas de una institución. Aquí ya no es tanto un asunto de doctrina, aunque bien pudiera, porque, aunque le cueste entenderlo a Casimiro con sus ojos de Tío Gilito, hay personas que no necesitan acumular bienes, ni hacer ostentación permanente de la desigualdad que encumbren, ni  se dejan arrastrar por la codicia que estimula el poder. Aquí, el asunto es que con un sueldo de profesor difícilmente se pueden acumular siete viviendas repartidas en La Gomera, en Tenerife y en Madrid, nueve garajes, cuatro locales comerciales. Difícilmente puede adquirir 12.999 participaciones, valoradas en 485.394 euros, en Lameros del Barranco SL, una sociedad mercantil propietaria de unos terrenos urbanizables situados en el plan parcial del mismo nombre, en la villa de San Sebastián de La Gomera. Tampoco, que se sepa, Rubén ha recibido 96.450 euros en imposiciones bancarias en efectivo no justificadas. Cosa que Casimiro, gracias a su doctrina, ha logrado con su solo sueldo de animal político, aumentando el valor de su patrimonio en trece años desde los 364.000 euros a los más de dos millones, según consta en el informe de la Unidad de Delitos Urbanísticos de Santa Cruz de Tenerife.

En fin, que, como hemos visto, está bonito Casimiro para dar lecciones de ética. Rubén no es el primero de los damnificados por los modos dictatoriales del virrey de La Gomera, pero sí el último, de momento. Vaya por delante nuestra solidaridad con Rubén y con cualquier persona que sufre la persecución y la difamación por ejercer la crítica democrática hacia el poder. Habrá que armarse de doctrina y de paciencia porque  a cada heredero ideológico de Hernán Peraza le llegará su hora, y a cada cochino, su san Martín.

viernes, 1 de febrero de 2013

Crónica de un intento de homicidio administrativo


(Imagen tomada de www.rtvaguacabra.com)
El lunes 21 de enero asisto en Puerto Cabras a una reunión de la Mesa Ciudadana por el Derecho a una Sanidad Universal. A estas reuniones acuden, desde el mes de junio de 2012, personas y colectivos que luchan por el restablecimiento de un derecho humano fundamental abolido por un Decreto Ley del Gobierno de España y aplicado, al contrario de lo que hacen otras Comunidades Autónomas, por el Gobierno de Canarias. Al finalizar la reunión, una de las asistentes nos cuenta esperpénticas historias generadas por los recortes en la sanidad pública y por los desmanes ocasionados por la reforma que, desde hace ocho años, afecta al Hospital Insular de Fuerteventura. Quien nos relata las historias -a medio camino entre lo cómico y lo tenebroso- es una médica con décadas de experiencia profesional. Le solicito permiso para tomar nota para un artículo de opinión. No pone impedimento, advirtiéndome que son datos conocidos por parte de los profesionales que trabajan -y padecen- los recortes y la desastrosa reforma del hospital majorero. Entre las historias que cuenta resalta una que nos deja a los asistentes boquiabiertos. Nuestras caras de incredulidad hacen que la repita con detalle. Me mira y me pregunta cuánto mido de altura; le contesto que un metro ochenta y siete centímetros. Me anima, con socarronería, para que no me enferme ni me accidente de gravedad, por lo menos no de tal gravedad que obligue a una evacuación aérea a Gran Canaria. Nos explica que el actual helicóptero que presta los servicios de evacuaciones de emergencia es tan pequeño que ninguna persona de más de un metro ochenta puede ser trasladada acostada en él. No sabemos si reírnos o llorar. Apunto otros datos sorprendentes dignos de un hospital gestionado por los hermanos Marx. La profesional que nos ha contado las historias es una persona comprometida, una luchadora, y en las múltiples reuniones que hemos mantenido siempre ha expuesto su opinión de manera diáfana, sin lugar para la ambigüedad. Insiste, en sus intervenciones, en que la sanidad pública española y canaria está volviendo a la Beneficiencia. No dudo, a pesar de lo increíble, de la historia del helicóptero, pero decido darme un tiempo antes de escribir un artículo para confirmar el dato consultando con otros profesionales. Seguimos un rato hablando de helicópteros y helipuertos. Comento que hace algunos años los pilotos que prestan el servicio denunciaron que, para el traslado nocturno de emergencia desde Morro Jable a Puerto del Rosario o Gran Canaria, el helicóptero aterrizaba en Morro Jable gracias a algunos vecinos que disponían sus coches en el perímetro alumbrando con sus focos. El helipuerto de aquella localidad no disponía de luz que garantizara la maniobra. Desconozco si después de la denuncia se corrigió semejante tropelía.

El lunes 28 acudo a mi centro de trabajo. Paso lista al inicio en una de las clases de primero de bachillerato. Jorge Rebordinos no está. Sus compañeros me informan de que sufrió un atropello en Corralejo y que se encuentra en estado grave. Al finalizar la clase pregunto a algunos colegas residentes en el norte de Fuerteventura y me confirman la gravedad de su estado. El atropello tuvo lugar en un paso de peatones; Jorge practicaba footing.

Al día siguiente un compañero de trabajo me informa que Jorge tuvo que ser trasladado a Gran Canaria. Al mediodía enciendo la televisión. El informativo canario de TVE anuncia en su portada que Jorge Rebordinos, y su familia, tuvo que esperar más de diez horas para poder ser evacuado a aquella isla. Llega la noticia. El padre y la madre, con una serenidad que sobrecoge, exponen y denuncian los pormenores. Después del atropello la ambulancia lo traslada al centro de salud de Corralejo y de ahí al Hospital de Fuerteventura. Por carecer este hospital de servicio de neurocirujía y dado el carácter grave del estado del joven se ordena su evacuación. Se les informa a los padres que será cuestión de no más de una hora. A las dos horas les comunican que, por medir más de un metro ochenta centímetros, no cabe en el helicóptero y que debe ser trasladado en una avioneta. La evacuación se efectuó diez horas después de la orden.

Cualquiera puede ponerse en la piel de unos padres que vivieron con angustia una espera interminable. Y a nadie se le escapa que tras un traumatismo cráneo-encefálico como el sufrido por Jorge las primeras horas son cruciales, a veces la vida misma depende de la urgencia y los medios con que se intervenga.   Pero alguien, en algún despacho, ha decidido que en Fuerteventura esas vidas son efectos colaterales asumibles, si mides más de un metro ochenta.


Puede consultar las declaraciones de los padres en:

(Del minuto 7 al 10'30 aprox.)

miércoles, 30 de enero de 2013

La letra pequeña de un viaje a Luxemburgo

La agencia EFE distribuyó una noticia entre los medios de persuasión canarios y estos reprodujeron  al pie de la letra, sin plantearse el menor cuestionamiento, la información suministrada. Nada nuevo en un Estado donde una periodista inexistente -Amy Martín- lleva años viviendo del dinero público a través de la fundación política del PSOE o en donde el diario más vendido publica en portada la foto de un pobre y desconocido moribundo en su afán de desprestigiar por todos los medios al presidente de Venezuela. Fieles a sus amos, los diarios rellenan de palabras suministradas por agencias y por gabinetes de prensa sus páginas y al resultado lo llaman periodismo.

La noticia de la agencia EFE explicaba el viaje a Luxemburgo del consejero de Educación del Gobierno de Canarias, del que también es su vicepresidente, el socialista (con perdón del socialismo) José Miguel Pérez. Cuenta la noticia que José Miguel viajó a Luxemburgo para mantener una reunión con representantes del Banco Europeo de Inversiones (BEI). Ufano, José Miguel Pérez informó que, fruto del encuentro, se abre la posibilidad de financiación de nuevas infraestructuras educativas en Canarias, un total de quince centros. Con la demagogia acostumbrada, el Consejero manifestó que, además, se crearán 2000 puestos de trabajo, en un ejercicio de cálculo también repetido -el de la generación de puestos de trabajo en tiempo de crisis- que debería ser categorizado como una nueva especialidad matemática con un margen de error del 100%.

La inversión necesaria la estima el Consejero en torno a los 90 millones de euros. También  manifestó que se "está ultimando una fórmula de colaboración público-privada para evitar incurrir en déficit al acometer dichos proyectos". Lo del déficit tiene gracia: el PSOE votó a favor de la modificación de la Inmaculada Constitución para incluir el equilibrio presupuestario como nuevo paradigma democrático cuando bien podría haber propuesto, por ejemplo, que el Estado no debería asumir -constitucionalmente- una tasa de desempleo superior al 10%. Aferrados al nuevo paradigma, la clase política está desmantelando los servicios públicos, no tanto porque le molesten (durante décadas mantuvieron esa ilusión del "Estado del Bienestar") sino porque el capital privado en estos momentos no encuentra nichos productivos donde hacer sus negocios y hay que ofrecerle los servicios esenciales para que su tasa de beneficio no mengue.

Pero el quid del asunto está en eso que el consejero denomina "fórmula de colaboración público-privada". Ahí se esconde la letra pequeña de la que -nos lo contó Amy Martin- sabemos algunos detalles. La fórmula es la siguiente: el capital público (por muy europeo que sean, los fondos del BIE son públicos) aportará el 50% a esa hermandad y el capital privado el otro 50%. Pero ¿dónde está entonces el negocio para las empresas privadas que deben aportar 45 millones de euros para la construcción de 15 nuevos centros educativos? Pues ni más ni menos en que las empresas que participen en el negocio se beneficiarán de una concesión administrativa por la que gestionarán esos centros durante, al menos, dos décadas. Tendrán la potestad de contratar al profesorado y al personal administrativo y obtendrán su tasa de beneficio del dinero público que se les ingresará en sus arcas privadas. Posiblemente, si no inventan antes otra palabra, a esa fórmula la llamarán externalización pensando, los muy estúpidos, que cambiando el nombre a la privatización del sistema público educativo de Canarias, pueden dormir tranquilos en su socialismo de salón y consejos de administración.

Como la fórmula secreta todavía no está ultimada es posible que los datos que aquí exponemos cambien en su contenido pero no en su forma. Es probable que en el resultado final el capital público aportado sea mayor y que la concesión administrativa no sea por dos décadas sino por cuatro. El caso es que el Gobierno de Canarias tiene más que avanzados sus planes para que la escuela pública, con todos sus defectos, sea un recuerdo de cuando pensábamos que la educación nos igualaba, que era un pilar básico de una sociedad democrática y no sé cuántas vainas más. Y hasta es probable que algún intrépido periodista le pregunte al consejero en su próxima comparecencia pública si la información que aquí se suministra tiene visos de realidad. Y, ya puestos a engancharnos a las quimeras, lo mismo a algún sindicato le da por preguntar al consejero por estos planes privatizadores. Pero con buenas palabras, no vayan a molestar.