jueves, 20 de noviembre de 2014

Salvar Tindaya




El Gobierno de Canarias inicia una nueva ofensiva contra nuestro patrimonio natural y cultural. La Montaña de Tindaya está en su punto de mira desde 1995. Alberga, que se sepa, la obra de arte más cara del mundo ya que se han gastado más de treinta millones de euros para el agujero ideado por Chillida y aún no se ha movido una piedra. El neo ecologismo del Gobierno y Cabildo de Fuerteventura se acaba en una frontera que se llama Soria, a unas millas de nuestras costas. Tierra adentro siguen con su mentalidad depredadora y con sus intereses económicos. Es la verdadera cara de una clase política que no se cree ni su propio discurso.

El arqueólogo José Farrujia de la Rosa ha activado una nueva iniciativa en defensa de nuestra historia. En tres días se han conseguido más de setecientas firmas. Es posible que quien leyera esta nota piense que de poco sirven estos gestos. Pero si se consiguen las miles de firmas que se pretenden la hipocresía de nuestros gobernantes quedará, una vez más, patente: un discurso para Repsol y otro para el pasado y la cultura de un pueblo.

Si todavía no has firmado pincha en el siguiente enlace y compártelo por ese mundo virtual: ¡Tindaya no se toca!, ¡el monumento ya existe! :

https://www.change.org/p/gobierno-de-canarias-salvemos-tindaya-no-queremos-que-se-vac%C3%ADe-la-monta%C3%B1a-para-albergar-el-proyecto-escult%C3%B3rico-de-chillida


domingo, 9 de noviembre de 2014

Basura

( El País Semanal)

Una vaca europea está subvencionada con dos euros diarios mientras el cincuenta por ciento de la humanidad subsiste con menos de un euro al día. En este mundo es mejor ser una ternera gallega o una vaca holandesa que un humano bengalí o una ruandesa. También es mejor ser una moto de alta competición. La moto de la fotografía tuvo la suerte de no nacer en Sierra Leona. Nació en Japón, en un parto asistido por tres mil ingenieros que costó un millón y medio de euros. De ahí que esté permanentemente controlada por veinticinco personas todos los días de su vida. En la imagen podemos ver a dos médicos de motos que le miden sus constantes vitales tras una prueba de esfuerzo. Le están tomando la presión y la temperatura. Con asepsia, con dulzura, con los últimos avances tecnológicos puestos a su disposición en una operación que se repetirá a lo largo de su existencia cada vez que salga a dar un paseo o a echar unas carreras. Uno de los médicos registra los datos que luego procesará en un ordenador y prescribirá cuántos octanos, cuántos millones, cuánta propaganda más le harán falta para su mejoría. Luego la abrigarán, le harán un chequeo en profundidad y la trasladarán entre algodones hasta un garaje hospitalario de lujo.


La historia y el azar genético hicieron que estos hombres no nacieran en Japón. Nacieron en una tierra invisible salvo cuando los titulares periodísticos la convierten en un peligro. Entonces los titulares los ponen en su sitio y en el mapa. Son africanos que llegaron a Canarias en un precario barco, atravesando un trozo de océano que esconde en sus fondos cientos de sueños tan invisibles como sus orígenes. Exhaustos quedaron en la arena de Maspalomas y, como no son motos ni venían patrocinados por una multinacional, tardaron seis horas en prestarles asistencia médica. Luego alguien llamó al camión de la basura y elevaron el volquete para recoger los despojos del sistema. Al menos alguien tuvo la delicadeza profiláctica de agenciarles unas mascarillas para evitar que se contagiaran de nuestro miedo, de nuestra miseria, de nuestra ignorancia y de nuestra estupidez.

jueves, 10 de julio de 2014

Tindaya y las Prospecciones


Recordemos: cualquier lugar de Canarias y del Estado español que albergue pinturas o grabados rupestres son, por ministerio de Ley, Bienes de Interés Cultural (BIC). En el caso de Canarias los órganos competentes para su declaración y delimitación son los Cabildos Insulares. Desde 1990 profesionales de la arqueología, grupos ecologistas y personas independientes han exigido al Cabildo de Fuerteventura que declare a la Montaña de Tindaya como BIC. Solo una sentencia ganada por la Federación Ecologista Ben Magec ha obligado al Cabildo a proceder a su delimitación.

La propuesta realizada por el Cabildo es esperpéntica, reduciendo su perímetro de protección para que la obra de Chillida pueda prosperar. Cuenta con los informes desfavorables de las dos Universidades canarias y se realizó vulnerando trámites administrativos obligatorios. Las más de cien alegaciones presentadas por colectivos, profesionales y personas anónimas han sido desestimadas. Solo tres han sido admitidas parcialmente. Para que se entienda mejor la lamentable labor del Departamento de Patrimonio y Consejería de Cultura del Cabildo exponemos un cuadro comparativo entre el BIC propuesto para Tindaya y los ya existentes en Fuerteventura: Barranco del Cavadero y Barranco de Tinojay. En él se puede observar el diferente criterio para su delimitación y su consecuente superficie delimitada:


BIC
Ámbito de acogida
Superficie protegida
Barranco del Cavadero
Los criterios utilizados para la delimitación del Bien de Interés Cultural de la Zona Arqueológica del Barranco del Cavadero están determinados por el sitio o lugar donde se inserta el conjunto de grabados. Este sitio constituye el elemento geomorfológico definido por el Barranco, sobre cuyos márgenes formados por rocas basálticas se han realizado las inscripciones. Esta unidad de acogida constituida esencialmente por el tramo del Barranco que contiene las tres estaciones de grabados rupestres corresponde al Bien de Interés Cultural declarado con la categoría de Zona Arqueológica, según ministerio de la Ley.
En ese sentido el sitio del Barranco donde se ubican los grabados es el elemento definidor del conjunto y el que adquiere un relevante protagonismo y entidad frente al resto del territorio.

La delimitación del Bien de Interés Cultural, Zona Arqueológica, alcanza una superficie de 83.364 metros cuadrados, siendo su perímetro de 2.060 metros.
Barranco de Tinojay
Los criterios utilizados para la delimitación del Bien de Interés Cultural de la Zona Arqueológica Grabados Rupestres del Barranco de Tinojay, están determinados por el sitio o lugar donde se inserta el conjunto de grabados. Este sitio constituye el elemento geomorfológico definido por el barranco, sobre cuyos márgenes formados por rocas basálticas se han realizado los grabados. Esta unidad de acogida, constituida esencialmente por el tramo del Barranco que contiene las tres estaciones de grabados rupestres, corresponden al Bien de Interés Cultural declarado con la categoría de Zona Arqueológica, según ministerio de la Ley. En este sentido, el lugar del Barranco donde se ubican los grabados es el elemento definidor del conjunto, y el que adquiere un relevante protagonismo y entidad frente al resto del territorio.

La delimitación del Bien de Interés Cultural Zona Arqueológica Grabados Rupestres del Barranco de Tinojay alcanza una superficie de 227.123 m2, siendo su perímetro de 2.060 m2.
Montaña de Tindaya
Los criterios utilizados para la delimitación del Bien de Interés Cultural de la Zona Arqueológica de los grabados rupestres de la Montaña de Tindaya están determinados por el sitio o lugar donde se inserta el conjunto de grabados. Este sitio constituye el elemento geomorfológico definido por el espacio sobre cuyas rocas se han realizado los grabados rupestres.
La delimitación de la Zona Arqueológica alcanza una superficie de 1.442m2

El caso de Tindaya es sintomático del doble lenguaje de los partidos e instituciones que gobiernan Canarias y Fuerteventura. En el siguiente cuadro se exponen algunos de los argumentos utilizados por las instituciones para oponerse a las prospecciones petrolíferas y cómo esos argumentos han sido los contrarios para la actuación de las instituciones en el caso de Tindaya. Que cada cual saque sus conclusiones.


ARGUMENTOS CONTRA LAS PROSPECCIONES desde las INSTITUCIONES
ACTUACIONES SOBRE TINDAYA
Es una decisión antidemocrática: no se respeta la voluntad del pueblo.
Es complejo saber qué significa el concepto “pueblo” para las instituciones canarias. Pero, en el caso de la Montaña de Tindaya, una parte considerable del pueblo canario ha emprendido una larga, compleja y abnegada defensa de ese entorno cultural y natural. Primero denunciando su destrucción de las canteras (denuncias desde 1984 mientras las instituciones defendían la extracción de piedra) y luego contra su destrucción a través del Proyecto de Chillida.
Para Mario Cabrera, presidente del Cabildo de Fuerteventura, ese “pueblo” que defiende la Montaña son “solo cuatro gatos”.
Es una decisión antidemocrática: no se respeta las denuncias e informes de los colectivos ecologistas y de las organizaciones de defensa medio ambiental.
Las principales organizaciones ecologistas del Estado y de Canarias se han opuesto a las prospecciones y explotaciones petrolíferas en nuestras aguas próximas. Los mismos grupos (ADENA, SEO Bird Life, Greenpeace, Ecologistas en Acción, Ben Magec, Amigos de la Tierra) se han manifestado y actuado en contra de la destrucción de Tindaya. Cuando estos colectivos han exigido la paralización del Proyecto de Chillida, desde las instituciones se han referido a ellos peyorativamente como “los ecologistas, que si es por ellos nunca se podría hacer nada”.
Es una decisión antidemocrática: no se tienen en cuenta los informes y opiniones de la comunidad científica.
En julio de 2011 se entregaron más de 200 firmas de personas expertas en las distintas disciplinas que hacen de Tindaya un lugar único en Canarias y el mundo. Varios premios de Canarias, catedráticos, doctores y profesores universitarios solicitaban el abandono del proyecto y la protección real de la Montaña.
Mario Cabrera valoró de la siguiente manera a la comunidad científica: “Los Premios Canarias también tienen derecho a equivocarse”; “200 firmas siempre serán menos que los miles de majoreros que apoyan el Proyecto” y que “esas firmas provienen de gente de afuera”. Para el presidente la comunidad científica canaria es “gente de afuera”; en cambio la familia Chillida debe ser de Tiscamanita.
Es una decisión antidemocrática: no se respeta la opinión de las instituciones.
Aquí hay plena coincidencia. Los grandes partidos políticos (CC, PSOE, PP y NC) apoyan en las diferentes instituciones la barbaridad de destrozar el espacio natural más protegido por leyes de Canarias. De hecho este ha sido el argumento “democrático” para seguir adelante con la idea de acabar con Tindaya: la democracia reside en las instituciones y somos mayoría.
Hay que hacer una consulta popular para que los canarios/as decidan.
Pero...¿no estaba claro que la democracia residía en las instituciones?; ¿se consultó al pueblo su opinión sobre el puerto de Granadilla?, ¿han planteado alguna vez consultarle al pueblo sobre Tindaya?
Nuestras aguas marinas son un santuario de biodiversidad que no se puede poner en riesgo.
La Montaña de Tindaya es un santuario de diversidad. Posee valores singulares y reconocidos por su geología, paisaje, flora, fauna, historia y etnografía. ¿Por qué sí se pueden poner en riesgo?
Existen posibilidades de un derrame por accidente.
Las principales autoridades de geología y geografía de Canarias han manifestado que el proyecto, tal y como lo planteó Chillida, es absolutamente inviable dada la estructura interna de la Montaña. El propio informe geotécnico (realizado a dedo por Estudios Guadiana, empresa del ingeniero Fernández Ordóñez) reconoce, en sus conclusiones, “que se despiertan innumerables incertidumbres que no podrán ser resueltas” hasta que se empiece a taladrar la montaña.
Los beneficios serán solo para la compañía.
Pues en Tindaya los beneficios ya han ido directamente, sin moverse una piedra, para políticos, empresarios y las familias Chillida y Fernández Ordóñez. Aproximadamente 40 millones de euros de todos los canarios han sido saqueados de las arcas públicas para un proyecto que aún no se ha iniciado.
Para realizar el Proyecto las instituciones están negociando con empresas para que sean ellos los que pongan el dinero a cambio de la concesión y explotación del pretendido monumento. ¿Para quién serán entonces los beneficios que se pudieran generar?
El Gobierno de España y Repsol han ocultado información y han manipulado las leyes a su antojo.
En 1995 el Cabildo de Fuerteventura, ante la polémica desatada por el proyecto, encarga un informe a cuatro doctores y catedráticos de Derecho y Prehistoria. El informe fue contundente: la Montaña está protegida y no se puede agujerear. Además se exponía que, con la máxima celeridad, se declarara Bien de Interés Cultural toda la Montaña. El informe fue ninguneado.
Desde 1990 profesionales de la arqueología han presentados reiterados escritos para que se declarara y delimitara el BIC de Tindaya. Solo la sentencia del TSJC ganada por Ben Magec ha logrado que se delimite el BIC algo que se debiera haber hecho -obligatoriamente- desde hace años por el Cabildo Insular.
La cantidad de manipulaciones, ocultación de información, obstáculos para impedir la participación ciudadana en el caso de Tindaya no caben es este cuadro de resumen.
Repsol y el Gobierno de España minimizan las afecciones negativas que causarán los sondeos.
Para la persona que aún no lo sepa, el proyecto de Chillida se concreta en el vaciado del interior de la Montaña mediante un cubo de 50 metros de lado. Al cubo se accedería por un túnel (aproximadamente a mitad de la Montaña) de 15 metros de lado en su abertura. En el techo del cubo se excavarían dos grandes orificios, a modo de chimeneas, hasta la cima.
Para Mario Cabrera el Proyecto supondría un menor deterioro ambiental que “poner una escalera alrededor de la montaña”.
El argumento más utilizado últimamente para minimizar el impacto medioambiental del proyecto es que sólo afecta al 0'3% de la superficie de la Montaña. Si ese es el argumento ¿cómo oponerse a unas prospecciones que afectarán a un porcentaje millones de veces inferior del océano? ¿Es este un argumento?

domingo, 8 de junio de 2014

El notición



Observen esta portada. Es la del Canarias7, uno de los principales periódicos de este archipiélago. El día anterior se vivió un acontecimiento sin precedentes en la historia de estas islas. Nunca antes había salido tanta gente a las calles en todas las islas a protestar por un asunto que nos concierne y afecta como pueblo. Estas manifestaciones superaron el insularismo, un mal endémico que los poderes nos han inoculado para gestionar mejor sus chiringuitos locales. En todas las islas mucha gente se manifestó por un objetivo común. Algunas de esas manifestaciones superó cualquier expectativa. Fuerteventura, por ejemplo, vivió la mayor manifestación de su historia. Debería haber sido el titular principal de cualquier medio periodístico canario. La mayoría así lo entendió pero el Canarias7 tiene otra prioridad: el fútbol. Entendemos que la clasificación de la Unión Deportiva para las eliminatorias de ascenso a la primera división sea noticia. El sufrimiento que ese equipo hace padecer a sus seguidores hace que se merezcan esa fotografía. Pero ¿alguno de ustedes está preocupado por la venta de televisores de última generación? Canarias7 sí. Un verdadero notición que mereció el titular principal el día de más ventas del periódico; el día siguiente a que doscientas mil personas dedicaran su tiempo y su energía a protestar porque alguien, con ayuda de los medios, nos quiere hacer callar.

jueves, 8 de mayo de 2014

Últimas hazañas militares en Fuerteventura

Imagen obtenida de La Provincia

Estas dos soldados posan alegremente al saberse enfocadas por la cámara. Sus gestos son incógnitas. Una parece estar indicando que los tienen así de grandes, lo que no sabemos es el qué. La otra da la impresión de que se va echar a volar en cualquier momento. Lo mismo a Afganistán, donde el Gobierno de Zapatero las mandó a implantar la democracia porque la española es digna de exportar. El balance comercial democrático español tenía superávit y había que abrir nuevos mercados. De sus cuellos cuelgan dos armas humanitarias que disuaden insurgentes. Las prácticas para que las armas sean útiles para el desarrollo democrático de los bárbaros las realizan en Fuerteventura. Aquí tienen cuarenta millones de metros cuadrados para que las balas y los cañonazos despejen el camino hacia las urnas. Pero los campos de maniobras se les quedan chicos. Por eso todas las mañanas, como la de la fotografía, los soldados pasean sus uniformes y armas por la avenida marítima de Puerto Cabras. Un desfile militar permanente, de ida y vuelta, por si acaso desde el Sahel nos vigila Al Qaeda con prismáticos. Quizás esa sea la razón de los gestos enigmáticos, códigos militares indescifrables para los humanos que no han jurado bandera. No hay nada más que ver el careto de la guiri que regresa al crucero. De su escala en la isla se lleva un misterioso recuerdo: decenas de soldados armados patrullando por el centro de la capital de una isla que en los folletos le aseguraban que era la Isla Tranquila. Oh my God!

Imagen obtenida de La Provincia


El comando de operaciones especiales ha tomado por sorpresa Puerto Lajas. Aprovecharon que había marea baja y la resistencia estaba cogiendo carnada para viejas. A eso se le llama inteligencia militar. Se desplegaron, a la hora del cortado, por las calles. Silenciosos, camuflados, adiestrados para las situaciones más hostiles, los soldados del Regimiento Soria han pacificado un pueblo cuyo nivel máximo de conflictividad son los voladores de la fiesta de El Pino o cuando a Gilberto o a El Colorado les da por parrandiar. A estos escenarios la inteligencia militar los denomina teatro de operaciones. Buscan un territorio similar al que irán a llevar su ayuda humanitaria y lo ocupan. Los vecinos de este pueblo no pueden pasear los perros por la playa por orden del señor alcalde. Pero un ejército se cuela armado hasta los dientes por sus calles y no los multan. Ni a ellos ni a sus dueños. Es normal. Los enormes peligros que nos acechan requieren de situaciones excepcionales. No se sabe dónde puede esconderse el enemigo. Miren si no a esas dos señoras que aparentan normalidad, como si fuesen a preparar la comida, a tirar la basura, a coger la guagua. ¿Hay algo que nos haga sospechar que pretenden autoinmolarse? A nosotros quizás no, pero en el comando se respira tensión. Un soldado, rodilla al suelo, subfusil en mano, no les pierde la vista; otro se esconde tras una esquina, mimetizado como un perenquén y el tercero vigila las calles no vaya a aparecer cualquier chiquillo en bicicleta silbando con disimulo. No nos gustaría estar en la piel de esos soldados. Les habían explicado que el ejército es sacrificio, pero la amenaza de ese bolso blanco en el hombro de la mujer de rojo, no hay dinero ni patria que lo pague.


La ocupación militar de Puerto Lajas tuvo su efecto en forma de protesta. El asunto debe de ser tan ilegal que el Teniente General Pedro Galán García, Jefe del Mando Militar en Canarias, vino a disculparse. Para lo ocasión vino vestido como mandan los cánones militares, con uniforme convertido en obra de arte como el de la fotografía. Este precioso uniforme posee varias muestras de orfebrería castrense entre las que destaca una hermosa y nostálgica insignia, la que nos recuerda que, antes de entregar vilmente el Sahara a Marruecos, aquello era una provincia española. Es posible que usted no aprecie la belleza o la creatividad, valores intrínsecos al arte. Pero eso es porque usted no entiende de arte. En el Cabildo de Fuerteventura sí; por eso le han cedido la Sala de Arte Juan Ismael al ejército que empezó ocupando Canarias hace 425 años (y ha terminado rindiendo a Puerto Lajas) para que celebre una imprescindible exposición. Nadie debería perdérsela para que sepan, con un ejemplo práctico, cómo se manipula la Historia. Uno asiste a la exposición y si no la ve con ojos críticos piensa que el ejército en Canarias ha sido una ONG. Total, que después de visitarla, lo mismo le entra una gratitud fervorosa y termina cuadrándose, en señal de agradecimiento, a la amable soldado que la custodia.


En la exposición destacan dos personajes que en sus días fueron nuestros Capitanes Generales. El hombre que ven en este cuadro es Valeriano Weyler. En los paneles nos explican que puso mucho empeño en construir edificios militares en Tenerife. Por falta de espacio quedan ausentes otras hazañas personales. La más destacada, sin duda, fue su papel de inventor. En sus años de Capitán General de Cuba inventó, para orgullo de la humanidad, los campos de concentración. Y los llevó a la práctica con exquisitez militar: entre doscientas mil y quinientas mil personas de las zonas rurales de la isla murieron hacinadas, desnutridas y maltratadas en aquellos campos. Las que escapaban o se negaban a entrar eran juzgadas, de aquella manera, y fusiladas. En Canarias se celebra este año el 176 aniversario del nacimiento del pensador, escritor y político Nicolás Estévanez Murphy que no ha tenido el reconocimiento del Cabildo majorero porque su patria solo era la sombra de un almendro. Estévanez le dedicó a Weyler el siguiente soneto:

Mirada de reptil, cuerpo de enano,
instinto de chacal, alma de cieno,
hipócrita, cobarde, vil y obsceno,
como el más asqueroso cuadro humano.

Azote un tiempo del país cubano,
a todo noble sentimiento ajeno,
hasta al mismo Satán convierte en bueno,
esa excrecencia del linaje humano.

Ruinas, desolación, hambre y miseria,
las obras son que a ejecutar se atreve
ese horrible montón de vil materia.

¡Y a un monstruo tal con intención aleve,
el Gobierno de Cuba encarga Iberia
al acabar el siglo diez y nueve!


Este hombre al que dan ganas de cogerle los mofletes es Francisco García-Escámez e Iniesta. La exposición cuenta maravillas de él. Al frente del Mando Económico de Canarias el hombre se desvivió por el desarrollo económico y social de las islas impulsando barriadas, presas y hasta hoteles. De hecho, el Capitán General posa en este cuadro con el Hotel Mencey de fondo, una de sus obras emblemáticas. Sabemos, aunque la exposición no lo mencione, que la Cruz Laureada que cuelga de su corazón la ganó con arrojo y valentía en la Guerra del Rif. En esa guerra contra los bereberes rifeños el ejército español tuvo a bien contribuir al bienestar humano bombardeando, por primera vez en la historia, poblaciones civiles, mercados y ríos con el gas mostaza. No sabemos si las prominentes orejas de García Escámez son resultados de una mutación por el contacto con los agentes químicos, pero se sabe -y no lo cuentan- que miles y miles de inocentes murieron envenenados y que sus consecuencias llegan hasta hoy donde el cincuenta por ciento de los casos de cáncer en Marruecos están concentrados en la zona del Rif. También olvida la exposición artística que este santo benefactor preparó, junto al general Mola, el golpe de Estado y se levantó en armas contra la democracia en 1936. Asuntos menores que se obvian porque el ejército español siempre ha sido una suerte de beneficencia altruista que convierte la guerra en arte gracias a instituciones como el Cabildo de Fuerteventura.

jueves, 1 de mayo de 2014

Un dichete pa'l Arena


Entrevistamos a don Bernardo Cerdeña, ganadero, majorero, de más de setenta años y cuya familia paterna y materna procede del centro de la isla. Vive en Casillas del Ángel y tiene un humor envidiable. Sabe de muchas cosas y, además, es una enciclopedia sobre las penurias, las cabras, las ovejas, las vacas, la cal y la toponimia de la Vega de Casillas y Tesjuate. Paseamos en coche y a pie buscando majadas, fuentes, lomos, degolladas, morros y corrales. Nada más ver que nos acompañábamos de un palo nos dice: Usted sabe que en otras islas a ese palo con punta le llaman lanza, pero nosotros aquí siempre lo hemos llamado lata. Es un dichete que nosotros tenemos para la lanza. Son lo mismo.

El dichete forma parte del léxico canario en sus islas orientales. Para don Bernardo tiene valor de sinónimo, pero su uso más generalizado es el de apodo, sobrenombre, en fin, un mombrete. Los dichetes no solo se le ponen a las personas, sino a las cosas. En Puerto Cabras la escultura más conocida y popular se encuentra en una rotonda. Su nombre originario es el de Monumento a la Concordia pero todo el mundo la conoce como las Culonas. Ejemplos como este hay muchos en Canarias: las denominaciones populares son más identificativas, proceden del pueblo y se quedan para siempre.


En sentido contrario van las denominaciones institucionales, sobre todo de un tiempo a esta parte. En Antigua el año pasado se celebró una carrera donde los participantes corrían con sus perros. Podía haber sido la primera Carrera con perros pero, como el mundo se nos queda chico, los organizadores, Ayuntamiento incluido, la denominó la 1ª Dog Running. Pero, eso sí, nos sentimos orgullosos de haber espantado a los ingleses en la Batalla de Tamasite.

En Las Palmas han inaugurado un pabellón deportivo que algún iluminado ha decidido llamar Gran Canaria Arena, un nombre tan pretencioso en la búsqueda de la internacionalidad que termina por ser impersonal, plano, desarraigado. Es la marca del imperio comercial deportivo, tan absurda como haber querido denominar al Estadio Insular como el Paseo de Chil Square Garden.

Lo de Arena tiene su cosa. Palabra latina que fue utilizada para designar a los circos y otros establecimientos del Imperio romano, fue asimilada por otro Imperio, el estadounidense, que empezó a denominar así a varias canchas para la práctica del baloncesto. Y como ese país convierte en marca todo lo que toca, hoy hay Arenas hasta en Ucrania. Y por supuesto no íbamos a ser menos, no vayamos a quedarnos fuera de los mapas y de la contemporánea toponimia deportiva.


Cuando se entra en Las Palmas por la carretera del norte un moderno puente nos mete en la capital. Al poco de ser inaugurado ya tenía su dichete popular: si en Estados Unidos tienen el puente de San Francisco, el nuestro es el de san Pacuco. A ver cuánto tardamos en llamar al Arena ese como se merece y manda la imaginación popular.