lunes, 27 de abril de 2015

El monólogo europeo. ¿Será Bruselas, por una vez, capaz de escuchar?


El siguiente es un texto recién escrito de Aminata Dramane Taoré y Nathalie M'Dela-Mounier, autoras del libro La África mutilada (Taama Editions, 2012). Ha sido traducido por Juan Montero y Antonio Lozano. Se trata de una visión africana crítica sobre lo que se nos oculta del drama de las migraciones alejada de los tópicos de los medios de comunicación europeos.


LA INFERNAL CONTABILIDAD MACABRA

¡Basta! ¡Basta de maniobras de diversión!
Son, eran, serán centenas, miles, centenas de miles en partir para no volver nunca. Y como de costumbre, tras el tiempo de la emoción y de la indignación vendrá el del olvido y la indiferencia. Son, eran, serán todos olvidados porque unas políticas económicas excluyentes y asesinas continuarán provocando paro y pobreza en masa, conflictos armados y calentamiento climático.

A lo largo de los últimos veinte años, casi 30.000 personas han muerto a las puertas de Europa, 3.500 en 2014. Desde comienzos de enero de este año 2015 que Europa ha proclamado «año del desarrollo», se estima en 1.700 el número de muertos, con seguridad más pues esta contabilidad macabra es aventurada.

Europa no puede contribuir a remediar esta tendencia mortífera de la evolución del mundo globalizado sino admitiendo lo que Michèle Rivasi, diputada europea del partido Europa Ecología los Verdes (EELV), recuerda a propósito de Malí: «la necesidad de analizar el fracaso del desarrollo económico que ha deslegitimado la democracia. Los jóvenes dejan el país porque carecen en él de porvenir. Sin embargo, Malí tiene recursos en el sector agrícola o minero». Esta llamada de atención es válida para los conflictos armados: los jóvenes toman igualmente las armas en nombre de la etnia o de la religión cuando el desarrollo económico no cumple sus promesas.

¡UNA CUMBRE MÁS! Y ESTA VEZ, ¿ENTRE SÍ?

De una cumbre a otra, los dirigentes occidentales y africanos han avalado la idea según la cual el desarrollo cubrirá las necesidades del continente y, por lo tanto, las de los candidatos a la emigración. Así fue con ocasión de las conferencias euro-africanas de Rabat (julio 2006), Trípoli (noviembre 2006), Uagadugú (mayo 2008), París (noviembre 2008)... Esta vez, los europeos debaten entre ellos. En la urgencia, han decidido reunirse en Bruselas para soluciones de emergencia. Cada Estado balbucea, tira balones fuera y pasa palabra a su vecino. Se trata, se subcontrata, se confina, se externaliza, se proyecta un archipiélago de campos de retención lejos de las miradas, de los derechos, incluso si se hace sin convicción...

Los dirigentes africanos que se dejan persuadir de que ha llegado nuestro turno de aprovecharnos de la «feliz mundialización», y a los que basta con acelerar el ritmo de crecimiento llevándolo del 5% al 8 o al 9%, van a tener que atemperar su entusiasmo. Los jóvenes subsaharianos, con sus muertes en el desierto o en el mar, les interpelan de igual forma que Europa. Más allá de estos dos continentes, los Estados Unidos de América y la organización de Naciones Unidas (ONU) están concernidos por esta hecatombe que vale por sí misma como balance de los Objetivos del Milenio para el Desarrollo (OMD) que finalizan este año. ¿Los dirigentes europeos querrán interpretarlo en estos términos?

¡NO! LOS TRAFICANTES NO SON LOS PRIMEROS CULPABLES

El joven tunecino de 27 años y sus dos camaradas que han sido arrestados deben, indiscutiblemente, responder por sus crímenes. Pero los traficantes no constituyen sino el último eslabón de una larga cadena de responsables. Además, en el pasado, los mismos emigrantes fueron tratados como «terroristas». Porque es políticamente incorrecto alegar un argumento como éste frente a tantos seres humanos desesperados que vienen de tantos lugares diferentes, se pone el acento en la responsabilidad de los traficantes. Ellos serían los primeros culpables a reprimir.

Más que los emigrantes y sus itinerarios, las redes, la situación de los países de origen y de tránsito, es la naturaleza de Europa la que está en cuestión. Además de las relaciones de dominación que sostiene con África, a quien impone su modelo de desarrollo, se atrinchera, se transforma en fortaleza pero también en cárcel. La cuestión no es solamente saber si hace lo suficiente y cómo se implica para salvar vidas humanas en el Mediterráneo. Sino ¿qué hace y que hará en origen en los países de los que son naturales los candidatos a partir? Y ¿por qué las soluciones previamente tomadas en diferentes cumbres no han impedido esta catástrofe? La Europa fortaleza, cuyos expertos militares han participado en la elaboración del «concepto estratégico», ha igualmente erigido en el interior de sus fronteras/murallas centros de retención administrativa en cuyo interior pisotea, a la vez, el derecho internacional de asilo y la Declaración Universal de los Derechos del Hombre de 1948, que estipula «el derecho de toda persona a dejar libremente cualquier país, incluido el suyo».

Sí, oímos hablar de corredores humanitarios, de normas de seguridad, del Frontex, de la vigilancia en las fronteras, de la presencia militar e imaginamos también a los cocodrilos que frecuentan emboscados esas aguas, vagamente soñolientos o vigilantes, dispuestos a castigar, a emerger, a cerrar la trampa de sus mandíbulas sobre la carne tierna de los sueños, a devolver al soñador imprudente a su orilla, vivo o muerto.

Sí, oímos hablar de duplicación de los medios de Tritón, de ampliación de su radio de acción, de inspección de los barcos a lo largo de las costas libias y de intervención en el «origen» en Libia.

¿LIBIA? ¡HABLEMOS DE ELLO!

Sumamente edificante resulta la Tercera cumbre África-UE, los días 29 y 30 de noviembre de 2010, en Libia, en la que Muammar Gaddafi acogió, con gran pompa, a los dirigentes de 80 países africanos y europeos. Los participantes se habían puesto de acuerdo en torno a un «plan de acción» para una colaboración África-UE que fuese de 2011 a 2013. Creación de empleo, inversiones, crecimiento económico, paz, estabilidad, emigración y cambio climático estaban en el orden del día.

En lugar de esta perspectiva, Libia ha sido desestabilizada y el Guía libio matado. Además de la proliferación de armas provenientes de los arsenales libios, decenas de miles de trabajadores originarios del África subsahariana y del Magreb han perdido su trabajo. Estos han engrosado las filas de los demandantes de empleo en sus países de origen, dispuestos a partir a cualquier precio.

Jean Pierre Chevènement, antiguo ministro de defensa y de interior, refiriéndose a Nicolas Sarkozy dice, a propósito de la inmigración en Europa, algo que desde nuestro punto de vista es válido para la proliferación de armas en el Sahel y la fuerza de choque de los yihadistas, «La Libia de Muammar Gaddafi tenía muchos defectos pero ejercía un control sobre sus fronteras». «Nosotros hemos violado la resolución de Naciones Unidas que nos otorgaba el derecho de proteger a la población de Benghazi, hemos ido hasta el cambio de régimen» ha deplorado.

Se arresta a los traficantes. ¿Quién llevará ante la Corte Penal Internacional (CPI) a los causantes de la guerra en Libia de la que Malí es la primera víctima colateral en África subsahariana? Es pernicioso plantear la cuestión de la gestión de las consecuencias de esta injerencia en términos de «servicio post-venta» que no habría sido garantizado. La verdad es que, pura y simplemente, no tendría que haber sucedido porque la democracia no se exporta. En honor a los que dan lecciones de democracia recordamos que:

- La gobernanza empresarial nada tiene que ver con la gobernanza democrática, participativa y respetuosa de los derechos humanos.

- El clima de los negocios no tiene que ver más con el clima social que la salud de la economía liberalizada con la de los seres humanos.

- La seguridad de las inversiones no es la seguridad humana.

NEGACIÓN DE LA REALIDAD

Mucho antes que Grecia, Portugal y otros países europeos hoy confrontados al paro, la precariedad y el miedo al futuro, nosotros hemos sufrido, desde la década de los 80, la medicina de caballo del ajuste estructural. «Contra la austeridad, por la igualdad, la justicia económica y social» son las consignas de los pueblos de Europa que habrían podido ser movilizadoras y cohesionadoras aquí también, en Malí, en el Sahel y en África, de una manera general, si las víctimas africanas del capitalismo mundializado y financiero estuviesen bien impregnadas, ellas también, de las causas estructurales del paro y de su empobrecimiento. La casi totalidad de los emigrantes en dificultad no habrían asumido el riesgo de partir si las políticas económicas puestas en práctica fuesen creadoras de empleo. Las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) son profundamente destructoras. «Estamos amenazados por un genocidio, una catástrofe de una amplitud tal que hará más víctimas que el balance acumulado de todas las guerras y las catástrofes naturales que la historia ha conocido», previene Sami Nair del hecho de la apertura de la agricultura a la competencia en noviembre de 2001 por parte de la OMC (Entrevista acordada con Ake Kilander en la revista sueca FiB/K nº 2, febrero 2006). El control de las sociedades trasnacionales sobre las tierras cultivables excluirá a más campesinos y campesinas de la producción. «Un trabajador agrícola bien equipado podría reemplazar a 2.000 campesinos pobres. Tres mil millones de personas no podrán ser absorbidas por la industria, incluso con un crecimiento extraordinario».

En las regiones en conflicto, la inseguridad entorpece cualquier actividad económica. Agricultores, ganaderos, pescadores, comerciantes, artesanos no pueden ocuparse de sus tareas. Los emigrantes proceden de todos estos oficios. Los Acuerdos de Colaboración Económica (APE, en sus siglas en francés) impuestos a los Estados africanos no contribuyen a mejorar esta situación. Como tampoco el TAFTA (TTIP: Tratado Trasatlántico de Libre Comercio) –que se traducirá también en la supresión de las barreras tarifarias y aduaneras entre los Estados Unidos de América y Europa– es ventajoso para los pueblos de Europa. A la vista de esta realidad, una solidaridad de combate se impone entre los pueblos del mundo y, en este caso, entre los de África y Europa.

¡SON NUESTROS HIJOS!

La gran cantidad de mujeres, a veces con sus hijos, a bordo de embarcaciones que se hunden en el Mediterráneo, rara vez es mencionada y destacada. ¿Por qué? Porque contrariamente a las violencias domésticas, sexuales y sexistas cuya instrumentalización permite justificar la injerencia, la violencia inaudita del sistema capitalista y depredador es ocultada. Pero, en el drama de la emigración, las mujeres están omnipresentes en tanto que madres, esposas y emigrantes.

Cada emigrante engullido por el Mediterráneo o por el desierto es uno de nuestros hijos. Los gritos de los que hoy perecen en el fondo de las calas se añaden a los que se han hundido en el vientre del Atlántico en los tiempos malditos de la trata, inscritos tanto en nuestra carne como en nuestra memoria.
En tanto que madres, sobre la escena del mundo globalizado, vemos desplegarse el destino de nuestros hijos convertidos en parados, emigrantes «clandestinos», narcotraficantes, rebeldes y, actualmente, yihadistas. No bajamos los brazos. Desde los acontecimientos de Ceuta y Melilla, hemos, por nuestra parte, alertado e intentado encontrar alternativas a esas partidas de la desesperación, así como una vida digna para aquellos que nos son devueltos con la muerte de los otros en su alma atormentada. Pero ¿cómo retenerlos en el contexto económico descrito?

Desde Thiaroye en Senegal, las madres y las viudas de los emigrantes desaparecidos en el mar, con la valiente Yayi Bayam Diouf a la cabeza, han venido a vernos a Bamako, en Malí. Después, con las madres y las viudas de los emigrantes malienses desaparecidos en las mismas condiciones, nosotras hemos ido a su vez a Thiaroye donde, al borde de la mar glotona que devora a nuestros hijos, nos hemos recogido. Hemos rezado por aquellos que ya no están y por los supervivientes, más bien los muertos-vivientes, que nos son devueltos.

Porque somos esas madres inquietas y pensantes, porque nuestros hijos están en peligro, porque nuestro mundo vacila, asustado pero ciego y sordo a su dolor, permanecemos vigilantes y rechazamos que ellos sean sacrificados sobre el altar del mercado rey.

SON SUS RIQUEZAS

¿A quién pertenecen los recursos mineros (oro, platino, hierro, bauxita, coltán, níquel, estaño, plomo, manganeso, plata...), energéticos (petróleo, gas natural, uranio...), agrícolas (café, cacao, algodón...), forestales, pesqueros y otros de los que la economía mundializada tiene cruelmente necesidad? Pertenecen a esos hijos que vienen a morir a las puertas de Europa. Para nuestra desgracia, la seguridad energética de la que depende el crecimiento, la competitividad y el empleo en Francia y en Europa está, en parte, ligada al acceso a las fuentes de petróleo, de uranio, de gas así como a las vías para su transporte. Los países de origen de los emigrantes indeseables y desechables, del Sahel y del Magreb, que rebosan de estas riquezas, se convierten en campos de batalla.

Francia y Europa deben reconocer que todos somos perdedores. Por todas partes los ojos se abren. ¿París cree realmente defender el rango y la imagen de Francia en el mundo instrumentalizando el Consejo de seguridad y violando sus resoluciones tal y como ha hecho en Libia? ¿Defiende de forma duradera los intereses de las empresas francesas cuando los pozos de petróleo y las minas de uranio y otros recursos estratégicos se convierten en polvorines? ¿Defiende a los franceses y a su libertad de circulación cuando las zonas declaradas de riesgo, cuyo número no cesa de aumentar, les son prohibidas? Acabaremos todos confinados.

LA CONVERGENCIA DE LAS LUCHAS: EL ÁFRICA Y LA EUROPA DE LOS PUEBLOS

Bruselas se declara conmocionada. Tiene una ocasión histórica de decir la verdad sobre el conjunto de causas de esta tragedia y hacer así justicia a los pueblos expoliados y humillados de África. Ciertamente es pedirle demasiado. Pero debe hacerlo, no solamente por respeto a las vidas que se propone salvar sino también por sus propios pueblos de los que una buena parte sospecha que ha debido sucederle a África lo mismo que le sucede en este momento a Grecia, España e Italia.

No concebimos cómo un modelo económico que no resuelve la papeleta a los pueblos de Europa podría sacar a África del atolladero. Son los lobbys (algodoneros, petroleros, mineros, del armamento y otros) quienes deciden la política exterior de las potencias occidentales. «Estamos rodeados» apunta Susan George a propósito de lo que ella llama «la autoridad ilegítima» en Europa. «Lobistas al servicio de una empresa o de un sector, PDG (Presidentes Directores Generales en sus siglas francesas) de trasnacionales cuya cifra de negocios es superior al PIB de varios países en los que éstas están implantadas, instancia cuasi estatal cuyas redes tentaculares se despliegan bastante más allá de las fronteras nacionales: toda una cohorte de individuos y de empresas que no han sido elegidos, que no rinden cuentas a nadie y cuyo único objetivo es amasar beneficios están en vías de tomar el poder y orientar la política oficial.»

Tanto el incremento de los flujos migratorios hacia Europa como la rebelión en el norte de Malí y la yihad son consecuencias del fracaso lamentable del desarrollo económico de África en el marco de la mundialización capitalista; consecuencias que Europa no tiene la voluntad ni el buen juicio de ver ni de comprender a través de todos esos cuerpos errantes o sin vida ante sus puertas.

Hay que terminar definitivamente con las relaciones totalmente desequilibradas y esencialmente orientadas hacia los intereses de Europa, de las finanzas y del comercio.

A riesgo de ver nuestro mundo zozobrar.

El naufragio sería entonces global.

Otra colaboración franco-maliense y euro-africana se impone sobre la base de un auténtico diálogo.


Aminata Dramane Traoré
Nathalie M’Dela-Mounier
(Bamako, 22 de abril de 2015)


martes, 3 de febrero de 2015

Marianito

Entierro de Marianito.


Investigando la sorprendente trayectoria humana y política de Antonio Espinosa Rodríguez, Antoñito el Dulcero, (cuya biografía esperamos publicar en los próximos meses), nos encontramos con un desconocido y luctuoso suceso que tuvo como protagonista a otro majorero: Mariano Cabrera López, Marianito. Esta es su resumida historia.

Antoñito, que había emigrado hacia Tenerife desde La Oliva en 1924 con deiciséis años, fue un activo militante anarquista, ideología mayoritaria en el Santa Cruz de entonces. Participó activamente en todas las huelgas, mítines y actos que acontecieron en la capital tinerfeña durante la segunda República; fundador de las Juventudes Libertarias, fue detenido y encarcelado en numerosas ocasiones; conoció a Durruti y sufrió el destierro, la represión y la cárcel tras el golpe de estado de julio de 1936. Murió, humilde y anarquista, en su Fuerteventura natal donde se había convertido en un conocido personaje por la calidad de sus dulces, por ser un amante del folclore majorero (era de los pocos que aún conservaba la costumbre de tocar las lapas en las parrandas), por ser un enamorado y defensor de la lucha canaria y por ser imbatible en el juego de las damas.

En una entrevista realizada en 1992, Antoñito recuerda el siguiente acontecimiento: Me acuerdo también de otra huelga que hubo, con un muerto, precisamente de Fuerteventura, un luchador llamado Marianito Cabrera, de Tiscamanita, sindicalista muy conocido allí y buena persona. Iba por la calle San Martín, para la casa cantando y un guardia municipal llamado Abreu, una mala persona, se metió con él. Marianito, que iba bebido, le contestó y el guardia municipal lo mató. Al día siguiente hubo una huelga general, ¡pero de todo!, ¡se paralizó todo1!

Marianito había sido un excelente luchador de lucha canaria y en el momento de su asesinato trabajaba como empleado en las labores de carga y descarga en el puerto de Santa Cruz siendo miembro de la Federación Obrera. Su caso sirve para explicar el clima de tensión que se vivía en aquellos momentos. También sirve para explicar cómo la solidaridad entre las clases populares estaba arraigada y cómo actuaban los poderes políticos, policiales y judiciales.

Era un hombre conocido ya que practicaba el más popular de los deportes de la época. La luchada solía ser uno de los actos principales de cualquier fiesta que se preciase y, todavía en aquella época, los equipos solían representar a bandos, comarcas, pueblos, ciudades o islas. Pero también significaban lugares de encuentros populares, ajenos al control del poder, en donde los asistentes podían compartir, hablar y maldecir sin la necesidad de esconderse. Eran actos lúdicos en espacios liberados de la presencia de jefes, patronos y policías (su presencia solía ser testimonial) en donde tanto los practicantes como el público compartían la misma extracción social, las mismas penas y las mismas alegrías. Y los buenos luchadores, amén de obtener una fuente de ingresos complementaria, eran reconocidos popularmente. Para obtener ese reconocimiento debían ofrecer espectáculo dentro de las ya consabidas reglas ancestrales de ese juego convertido en deporte. Fue el caso de Marianito.

Ya con dieciocho años era un consumado y reconocido luchador que era llamado a participar en todas las luchadas -en la mayoría representando al bando o partido de Santa Cruz- por muchos pueblos y ciudades de Tenerife. En otros casos formaba parte de la selección insular en sus históricos enfrentamientos contra Gran Canaria o, incluso, participando en bandos que dividían la ciudad en dos, como la luchada organizada por la asociación libertaria Luz y Vida en julio de 1924 y en la que capitaneó el bando norte frente al que representaba a los barrios del sur capitaneado por José Martín, Sopo.

Algunas veces se realizaban también luchadas que enfrentaban a tinerfeños y a majoreros residentes en la isla. De una de ellas obtenemos esta crónica sobre Marianito y sus mañas: Mariano Cabrera nos hace olvidar las peripecias de la lucha anterior haciendo derroche de su arte (la anterior brega, entre Leonardo el Zurdo y Luciano Piel Roja, acabó en separada). A tres adversarios hizo sucumbir, entre ellos al maestro José López y todos fueron derribados con la suprema habilidad e insuperable destreza que caracterizan a este gran luchador, de ataques fulminantes y sorprendentes...¡Bravo por Marianito! Eso es tener sangre y genio de luchador. (El respetable público aplaude calurosamente al pequeño héroe y caen algunas pesetas, no tantas como merecía el campeón)2.

A pesar de no ser muy corpulento, Marianito despertaba el asombro y la consideración de los amantes a las buenas luchadas. En otra crónica se realiza la siguiente semblanza: Algunos luchadores llegaron a ser verdaderos ídolos para los aficionados; a muchos nos agradaba ver en el terrero por la limpieza de su juego, por el nervio o animosidad en las defensas; pocos lograron inspirar la sensación de dominio que conquistaron Guerra Brito, Mariano Cabrera y Rafael Déniz. No obstante, consideramos que fue Mariano Cabrera el luchador de la emoción. Algo así como los que los críticos del toreo nos dicen de Belmonte, este Marianito se nos presentaba siempre desgarbado y apático; pero agarraba y desaparecía el Mariano Cabrera, con su aire de poca cosa, para convertirse en Marianito, el maestro de las luchas más gallardas, limpias y dominantes3.

Las últimas luchadas en las que participó Marianito -de las que hemos encontrado referencias- datan de 1927. Cinco años más tarde se ve envuelto en un extraño suceso, cuando de madrugada es sorprendido en una chalana acompañado de otro hombre, en plena bahía del puerto de Santa Cruz. Al ser llamados a detenerse por dos soldados -ya que efectuaban movimientos de desconfianza- emprendieron la huida, por mar y por tierra, razón que bastó para que les disparasen aunque sin que resultasen heridos. Después de una larga persecución fue detenido sin que sepamos el objeto de su navegación nocturna.

Peor suerte tendría la noche del 11 de noviembre cuando resultó muerto de un disparo por la espalda efectuado por el guardia municipal Vicente Pérez Soto, al que Antoñito confunde en su relato con un tal Abreu. La versión policial explica que esa noche cuatro policías municipales vestidos de paisano efectuaban labores de vigilancia en la calle San Martín cuando advirtieron que dos hombres -Marianito y Ramón Expósito- se dedicaban a pegar pasquines en las paredes de carácter comunista y como tenían órdenes de su jefe de prohibir tales hechos los requirieron dándoles el alto. Los obreros se habrían resistido, con agresiones e insultos, sacando una navaja. Se efectuaron disparos al aire y el guardia Pérez Soto habría disparado en su huida a Marianito, perdiéndolo de vista. Detenido Ramón Expósito lo llevaron a la Casa de Socorro para que se curara de las heridas encontrándose con que Marianito ya estaba allí herido. A los dos días fallecería.

La versión del acompañante de Marianito es diferente. Según éste, él y Marianito se encontraban en una esquina despidiéndose e incluso invitó a Marianito a tomarse una copa, a lo que se negó alegando que hoy tenía que trabajar en el muelle. En ese momento aparecieron tres individuos vestidos de paisano, a los que no conocían, que los obligaron a levantar las manos y comenzaron a registrarlos. Como pensaban que eran ladrones tanto Marianito como él se resistieron, momento en que los policías, que no se habrían identificado, sacaron las pistolas efectuando varios disparos, uno por la espalda a Marianito a muy corta distancia. A él lo esposaron y apalearon y Marianito, atemorizado y herido, logró huir.

El parte médico especificaba que la herida mortal de Marianito le había afectado la pleura y el pulmón derecho causándole una hemorragia interna. Al día siguiente fueron cesados por el alcalde el jefe de la Guardia Municipal y los cuatro agentes involucrados4.

Conocidos los hechos, al día siguiente se produce un cese en la actividad laboral que tiene carácter espontáneo, como espontánea fue la concentración de más de mil personas frente al Gobierno Civil de la que sale una comisión que se reúne con el gobernador para hacerle llegar su protesta. Para el día 14, cuando se conoce el fallecimiento de Marianito, se decreta una huelga general convocada por la Federación Obrera que paraliza totalmente la ciudad. Durante el paro acaeció otra muerte: un comerciante viajaba en su coche conducido por su chófer, el joven de 19 años Celestino Ramos, quienes, según la versión del empresario, desconocían la orden de paro total. Al transitar por La Cuesta, rumbo a La Laguna, el coche fue apedreado por varios obreros. Una de las piedras golpeó la cabeza del joven chófer que falleció.

A las tres de la tarde se procede al entierro de Marianito. La manifestación popular de apoyo desbordó todas las previsiones y más de cinco mil personas acompañaron al cortejo fúnebre. El féretro, con la bandera del Gremio de Carga y Descarga, fue llevado a hombros por sus compañeros. Un mes después la Plaza de Toros de la capital acogerá una luchada benéfica para recaudar fondos para los familiares de Marianito y Celestino Ramos.

Este episodio tendrá su desenlace casi un año después. En octubre de 1934 tendrá lugar el juicio contra el guardia municipal que asesinó a Marianito. En el juicio se mantuvieron las dos versiones antes explicadas y el fiscal pidió que se declarara culpable al reo por un delito de homicidio. El guardia Vicente Pérez Soto fue declarado inocente. La sentencia no sorprende tanto por su veredicto -algo a lo que estaban acostumbrados los obreros- como por los motivos de su absolución. La defensa había llamado a declarar a dos médicos que afirmaron que Marianito no había fallecido por el disparo sino por una peritonitis que le sobrevino por tener la víctima un hígado muy voluminoso y enfermo5. Caso cerrado.


1El Surrón, nº5, junio – julio 1992.
2La Prensa, 17 de septiembre de 1917
3La Gaceta de Tenerife, 17 de agosto de 1922.
4Las citas y las versiones están basadas en lo relatado en La Gaceta de Tenerife del 12 de noviembre de 1933.
5La Prensa, 21 de octubre de 1934.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Salvar Tindaya




El Gobierno de Canarias inicia una nueva ofensiva contra nuestro patrimonio natural y cultural. La Montaña de Tindaya está en su punto de mira desde 1995. Alberga, que se sepa, la obra de arte más cara del mundo ya que se han gastado más de treinta millones de euros para el agujero ideado por Chillida y aún no se ha movido una piedra. El neo ecologismo del Gobierno y Cabildo de Fuerteventura se acaba en una frontera que se llama Soria, a unas millas de nuestras costas. Tierra adentro siguen con su mentalidad depredadora y con sus intereses económicos. Es la verdadera cara de una clase política que no se cree ni su propio discurso.

El arqueólogo José Farrujia de la Rosa ha activado una nueva iniciativa en defensa de nuestra historia. En tres días se han conseguido más de setecientas firmas. Es posible que quien leyera esta nota piense que de poco sirven estos gestos. Pero si se consiguen las miles de firmas que se pretenden la hipocresía de nuestros gobernantes quedará, una vez más, patente: un discurso para Repsol y otro para el pasado y la cultura de un pueblo.

Si todavía no has firmado pincha en el siguiente enlace y compártelo por ese mundo virtual: ¡Tindaya no se toca!, ¡el monumento ya existe! :

https://www.change.org/p/gobierno-de-canarias-salvemos-tindaya-no-queremos-que-se-vac%C3%ADe-la-monta%C3%B1a-para-albergar-el-proyecto-escult%C3%B3rico-de-chillida


domingo, 9 de noviembre de 2014

Basura

( El País Semanal)

Una vaca europea está subvencionada con dos euros diarios mientras el cincuenta por ciento de la humanidad subsiste con menos de un euro al día. En este mundo es mejor ser una ternera gallega o una vaca holandesa que un humano bengalí o una ruandesa. También es mejor ser una moto de alta competición. La moto de la fotografía tuvo la suerte de no nacer en Sierra Leona. Nació en Japón, en un parto asistido por tres mil ingenieros que costó un millón y medio de euros. De ahí que esté permanentemente controlada por veinticinco personas todos los días de su vida. En la imagen podemos ver a dos médicos de motos que le miden sus constantes vitales tras una prueba de esfuerzo. Le están tomando la presión y la temperatura. Con asepsia, con dulzura, con los últimos avances tecnológicos puestos a su disposición en una operación que se repetirá a lo largo de su existencia cada vez que salga a dar un paseo o a echar unas carreras. Uno de los médicos registra los datos que luego procesará en un ordenador y prescribirá cuántos octanos, cuántos millones, cuánta propaganda más le harán falta para su mejoría. Luego la abrigarán, le harán un chequeo en profundidad y la trasladarán entre algodones hasta un garaje hospitalario de lujo.


La historia y el azar genético hicieron que estos hombres no nacieran en Japón. Nacieron en una tierra invisible salvo cuando los titulares periodísticos la convierten en un peligro. Entonces los titulares los ponen en su sitio y en el mapa. Son africanos que llegaron a Canarias en un precario barco, atravesando un trozo de océano que esconde en sus fondos cientos de sueños tan invisibles como sus orígenes. Exhaustos quedaron en la arena de Maspalomas y, como no son motos ni venían patrocinados por una multinacional, tardaron seis horas en prestarles asistencia médica. Luego alguien llamó al camión de la basura y elevaron el volquete para recoger los despojos del sistema. Al menos alguien tuvo la delicadeza profiláctica de agenciarles unas mascarillas para evitar que se contagiaran de nuestro miedo, de nuestra miseria, de nuestra ignorancia y de nuestra estupidez.

jueves, 10 de julio de 2014

Tindaya y las Prospecciones


Recordemos: cualquier lugar de Canarias y del Estado español que albergue pinturas o grabados rupestres son, por ministerio de Ley, Bienes de Interés Cultural (BIC). En el caso de Canarias los órganos competentes para su declaración y delimitación son los Cabildos Insulares. Desde 1990 profesionales de la arqueología, grupos ecologistas y personas independientes han exigido al Cabildo de Fuerteventura que declare a la Montaña de Tindaya como BIC. Solo una sentencia ganada por la Federación Ecologista Ben Magec ha obligado al Cabildo a proceder a su delimitación.

La propuesta realizada por el Cabildo es esperpéntica, reduciendo su perímetro de protección para que la obra de Chillida pueda prosperar. Cuenta con los informes desfavorables de las dos Universidades canarias y se realizó vulnerando trámites administrativos obligatorios. Las más de cien alegaciones presentadas por colectivos, profesionales y personas anónimas han sido desestimadas. Solo tres han sido admitidas parcialmente. Para que se entienda mejor la lamentable labor del Departamento de Patrimonio y Consejería de Cultura del Cabildo exponemos un cuadro comparativo entre el BIC propuesto para Tindaya y los ya existentes en Fuerteventura: Barranco del Cavadero y Barranco de Tinojay. En él se puede observar el diferente criterio para su delimitación y su consecuente superficie delimitada:


BIC
Ámbito de acogida
Superficie protegida
Barranco del Cavadero
Los criterios utilizados para la delimitación del Bien de Interés Cultural de la Zona Arqueológica del Barranco del Cavadero están determinados por el sitio o lugar donde se inserta el conjunto de grabados. Este sitio constituye el elemento geomorfológico definido por el Barranco, sobre cuyos márgenes formados por rocas basálticas se han realizado las inscripciones. Esta unidad de acogida constituida esencialmente por el tramo del Barranco que contiene las tres estaciones de grabados rupestres corresponde al Bien de Interés Cultural declarado con la categoría de Zona Arqueológica, según ministerio de la Ley.
En ese sentido el sitio del Barranco donde se ubican los grabados es el elemento definidor del conjunto y el que adquiere un relevante protagonismo y entidad frente al resto del territorio.

La delimitación del Bien de Interés Cultural, Zona Arqueológica, alcanza una superficie de 83.364 metros cuadrados, siendo su perímetro de 2.060 metros.
Barranco de Tinojay
Los criterios utilizados para la delimitación del Bien de Interés Cultural de la Zona Arqueológica Grabados Rupestres del Barranco de Tinojay, están determinados por el sitio o lugar donde se inserta el conjunto de grabados. Este sitio constituye el elemento geomorfológico definido por el barranco, sobre cuyos márgenes formados por rocas basálticas se han realizado los grabados. Esta unidad de acogida, constituida esencialmente por el tramo del Barranco que contiene las tres estaciones de grabados rupestres, corresponden al Bien de Interés Cultural declarado con la categoría de Zona Arqueológica, según ministerio de la Ley. En este sentido, el lugar del Barranco donde se ubican los grabados es el elemento definidor del conjunto, y el que adquiere un relevante protagonismo y entidad frente al resto del territorio.

La delimitación del Bien de Interés Cultural Zona Arqueológica Grabados Rupestres del Barranco de Tinojay alcanza una superficie de 227.123 m2, siendo su perímetro de 2.060 m2.
Montaña de Tindaya
Los criterios utilizados para la delimitación del Bien de Interés Cultural de la Zona Arqueológica de los grabados rupestres de la Montaña de Tindaya están determinados por el sitio o lugar donde se inserta el conjunto de grabados. Este sitio constituye el elemento geomorfológico definido por el espacio sobre cuyas rocas se han realizado los grabados rupestres.
La delimitación de la Zona Arqueológica alcanza una superficie de 1.442m2

El caso de Tindaya es sintomático del doble lenguaje de los partidos e instituciones que gobiernan Canarias y Fuerteventura. En el siguiente cuadro se exponen algunos de los argumentos utilizados por las instituciones para oponerse a las prospecciones petrolíferas y cómo esos argumentos han sido los contrarios para la actuación de las instituciones en el caso de Tindaya. Que cada cual saque sus conclusiones.


ARGUMENTOS CONTRA LAS PROSPECCIONES desde las INSTITUCIONES
ACTUACIONES SOBRE TINDAYA
Es una decisión antidemocrática: no se respeta la voluntad del pueblo.
Es complejo saber qué significa el concepto “pueblo” para las instituciones canarias. Pero, en el caso de la Montaña de Tindaya, una parte considerable del pueblo canario ha emprendido una larga, compleja y abnegada defensa de ese entorno cultural y natural. Primero denunciando su destrucción de las canteras (denuncias desde 1984 mientras las instituciones defendían la extracción de piedra) y luego contra su destrucción a través del Proyecto de Chillida.
Para Mario Cabrera, presidente del Cabildo de Fuerteventura, ese “pueblo” que defiende la Montaña son “solo cuatro gatos”.
Es una decisión antidemocrática: no se respeta las denuncias e informes de los colectivos ecologistas y de las organizaciones de defensa medio ambiental.
Las principales organizaciones ecologistas del Estado y de Canarias se han opuesto a las prospecciones y explotaciones petrolíferas en nuestras aguas próximas. Los mismos grupos (ADENA, SEO Bird Life, Greenpeace, Ecologistas en Acción, Ben Magec, Amigos de la Tierra) se han manifestado y actuado en contra de la destrucción de Tindaya. Cuando estos colectivos han exigido la paralización del Proyecto de Chillida, desde las instituciones se han referido a ellos peyorativamente como “los ecologistas, que si es por ellos nunca se podría hacer nada”.
Es una decisión antidemocrática: no se tienen en cuenta los informes y opiniones de la comunidad científica.
En julio de 2011 se entregaron más de 200 firmas de personas expertas en las distintas disciplinas que hacen de Tindaya un lugar único en Canarias y el mundo. Varios premios de Canarias, catedráticos, doctores y profesores universitarios solicitaban el abandono del proyecto y la protección real de la Montaña.
Mario Cabrera valoró de la siguiente manera a la comunidad científica: “Los Premios Canarias también tienen derecho a equivocarse”; “200 firmas siempre serán menos que los miles de majoreros que apoyan el Proyecto” y que “esas firmas provienen de gente de afuera”. Para el presidente la comunidad científica canaria es “gente de afuera”; en cambio la familia Chillida debe ser de Tiscamanita.
Es una decisión antidemocrática: no se respeta la opinión de las instituciones.
Aquí hay plena coincidencia. Los grandes partidos políticos (CC, PSOE, PP y NC) apoyan en las diferentes instituciones la barbaridad de destrozar el espacio natural más protegido por leyes de Canarias. De hecho este ha sido el argumento “democrático” para seguir adelante con la idea de acabar con Tindaya: la democracia reside en las instituciones y somos mayoría.
Hay que hacer una consulta popular para que los canarios/as decidan.
Pero...¿no estaba claro que la democracia residía en las instituciones?; ¿se consultó al pueblo su opinión sobre el puerto de Granadilla?, ¿han planteado alguna vez consultarle al pueblo sobre Tindaya?
Nuestras aguas marinas son un santuario de biodiversidad que no se puede poner en riesgo.
La Montaña de Tindaya es un santuario de diversidad. Posee valores singulares y reconocidos por su geología, paisaje, flora, fauna, historia y etnografía. ¿Por qué sí se pueden poner en riesgo?
Existen posibilidades de un derrame por accidente.
Las principales autoridades de geología y geografía de Canarias han manifestado que el proyecto, tal y como lo planteó Chillida, es absolutamente inviable dada la estructura interna de la Montaña. El propio informe geotécnico (realizado a dedo por Estudios Guadiana, empresa del ingeniero Fernández Ordóñez) reconoce, en sus conclusiones, “que se despiertan innumerables incertidumbres que no podrán ser resueltas” hasta que se empiece a taladrar la montaña.
Los beneficios serán solo para la compañía.
Pues en Tindaya los beneficios ya han ido directamente, sin moverse una piedra, para políticos, empresarios y las familias Chillida y Fernández Ordóñez. Aproximadamente 40 millones de euros de todos los canarios han sido saqueados de las arcas públicas para un proyecto que aún no se ha iniciado.
Para realizar el Proyecto las instituciones están negociando con empresas para que sean ellos los que pongan el dinero a cambio de la concesión y explotación del pretendido monumento. ¿Para quién serán entonces los beneficios que se pudieran generar?
El Gobierno de España y Repsol han ocultado información y han manipulado las leyes a su antojo.
En 1995 el Cabildo de Fuerteventura, ante la polémica desatada por el proyecto, encarga un informe a cuatro doctores y catedráticos de Derecho y Prehistoria. El informe fue contundente: la Montaña está protegida y no se puede agujerear. Además se exponía que, con la máxima celeridad, se declarara Bien de Interés Cultural toda la Montaña. El informe fue ninguneado.
Desde 1990 profesionales de la arqueología han presentados reiterados escritos para que se declarara y delimitara el BIC de Tindaya. Solo la sentencia del TSJC ganada por Ben Magec ha logrado que se delimite el BIC algo que se debiera haber hecho -obligatoriamente- desde hace años por el Cabildo Insular.
La cantidad de manipulaciones, ocultación de información, obstáculos para impedir la participación ciudadana en el caso de Tindaya no caben es este cuadro de resumen.
Repsol y el Gobierno de España minimizan las afecciones negativas que causarán los sondeos.
Para la persona que aún no lo sepa, el proyecto de Chillida se concreta en el vaciado del interior de la Montaña mediante un cubo de 50 metros de lado. Al cubo se accedería por un túnel (aproximadamente a mitad de la Montaña) de 15 metros de lado en su abertura. En el techo del cubo se excavarían dos grandes orificios, a modo de chimeneas, hasta la cima.
Para Mario Cabrera el Proyecto supondría un menor deterioro ambiental que “poner una escalera alrededor de la montaña”.
El argumento más utilizado últimamente para minimizar el impacto medioambiental del proyecto es que sólo afecta al 0'3% de la superficie de la Montaña. Si ese es el argumento ¿cómo oponerse a unas prospecciones que afectarán a un porcentaje millones de veces inferior del océano? ¿Es este un argumento?

domingo, 8 de junio de 2014

El notición



Observen esta portada. Es la del Canarias7, uno de los principales periódicos de este archipiélago. El día anterior se vivió un acontecimiento sin precedentes en la historia de estas islas. Nunca antes había salido tanta gente a las calles en todas las islas a protestar por un asunto que nos concierne y afecta como pueblo. Estas manifestaciones superaron el insularismo, un mal endémico que los poderes nos han inoculado para gestionar mejor sus chiringuitos locales. En todas las islas mucha gente se manifestó por un objetivo común. Algunas de esas manifestaciones superó cualquier expectativa. Fuerteventura, por ejemplo, vivió la mayor manifestación de su historia. Debería haber sido el titular principal de cualquier medio periodístico canario. La mayoría así lo entendió pero el Canarias7 tiene otra prioridad: el fútbol. Entendemos que la clasificación de la Unión Deportiva para las eliminatorias de ascenso a la primera división sea noticia. El sufrimiento que ese equipo hace padecer a sus seguidores hace que se merezcan esa fotografía. Pero ¿alguno de ustedes está preocupado por la venta de televisores de última generación? Canarias7 sí. Un verdadero notición que mereció el titular principal el día de más ventas del periódico; el día siguiente a que doscientas mil personas dedicaran su tiempo y su energía a protestar porque alguien, con ayuda de los medios, nos quiere hacer callar.